
La empresa Endesa ha revelado que durante el año pasado se abrieron más de 2.000 expedientes de fraude en la provincia de Jaén, lo que representa un incremento del 29% en comparación con 2023. Estas cifras subrayan la magnitud de un problema que tiene serias repercusiones en la seguridad física de las personas, la calidad del suministro eléctrico y el costo de la factura que deben abonar todos los ciudadanos. Según la compañía, la mayor parte de la energía defraudada se concentra en plantaciones de marihuana y en grandes consumidores, que van desde industrias hasta negocios. En este contexto, la energía recuperada en los fraudes detectados por la filial de distribución de Endesa en Jaén superó los 16,8 millones de kilovatios hora, lo que supone un aumento del 16% respecto al año anterior.
Desmantelamiento de Instalaciones Ilegales
Durante el pasado año, Endesa desmanteló en Jaén una media de tres instalaciones manipuladas al mes, las cuales eran utilizadas para alimentar plantaciones de marihuana. Estos operativos se llevaron a cabo en colaboración con las fuerzas de seguridad y las instalaciones se encontraban en diversos tipos de edificaciones, desde naves industriales hasta viviendas particulares, conocidas como plantaciones ‘indoor’. La compañía ha advertido que estas instalaciones suponen un grave riesgo para su entorno.
Además, la manipulación de las instalaciones eléctricas conlleva importantes riesgos para la salud de quienes las realizan, así como para las personas que se encuentran en las cercanías. Esta práctica puede dar lugar a incendios y electrocuciones que pueden causar daños severos e incluso la muerte. En áreas donde se concentran numerosas plantaciones, la demanda de electricidad se dispara a niveles industriales, lo que ha llevado a situaciones alarmantes, como edificios que consumen energía equivalente a la de un hospital. Esta sobrecarga provoca que las protecciones de la red se disparen, ocasionando cortes de suministro que afectan a todos los vecinos, y en algunos casos, ha llegado a provocar incendios en las instalaciones eléctricas.
Impacto en la Seguridad y el Suministro Eléctrico
Endesa ha destacado que, en lo que va del año, se han registrado 24 incendios en centros de transformación de e-distribución en Andalucía, todos ellos relacionados con la saturación de la red a causa del fraude. Las plantaciones bajo techo, en su mayoría controladas por organizaciones criminales, no solo generan peligros físicos por la manipulación de la instalación eléctrica, sino que también deterioran la seguridad ciudadana en las zonas donde se ubican, afectando tanto a los vecinos como a los trabajadores de la compañía.
Los operarios de e-distribución y sus contratas se ven obligados a trabajar encapuchados y acompañados por las fuerzas de seguridad para evitar ser identificados, y han enfrentado agresiones al intentar desmantelar fraudes. La manipulación de las instalaciones eléctricas también impacta negativamente en la calidad del suministro eléctrico. Las plantaciones ‘indoor’ de marihuana requieren grandes cantidades de energía para mantener las condiciones óptimas de luz, temperatura y ventilación, y lo hacen a través de enganches ilegales a la red. Cada uno de estos invernaderos consume una cantidad de electricidad equivalente al consumo de unas 80 viviendas de aproximadamente 100 m². En 2024, las plantaciones desconectadas de la red en el área de e-distribución representaron casi el 30% del volumen de fraude detectado por la empresa.
Retos en la Lucha Contra el Fraude
La relación entre estas plantaciones y la calidad del suministro eléctrico es tan evidente que, tras las redadas realizadas por las fuerzas de seguridad para desmantelar cultivos de marihuana, el consumo eléctrico se desploma y las incidencias pueden reducirse hasta en un 90%. Sin embargo, los descensos en el consumo eléctrico que se observan tras las intervenciones policiales son temporales, ya que las conexiones ilegales suelen restablecerse en cuestión de horas o días. Endesa ha señalado que la existencia de un marco penal más laxo en España en comparación con otros países no ayuda a frenar la proliferación de enganches ilegales. En naciones como Francia, Alemania o Italia, el fraude eléctrico puede acarrear penas de cárcel, mientras que en España, el robo de energía solo conlleva multas y no contempla agravantes ni se considera para la reincidencia.
Para combatir este problema, Endesa ha apostado por la digitalización de la red, el despliegue de sensores y la implementación de contadores inteligentes, lo que permite obtener más información y analizar datos mediante técnicas de machine learning y deep learning para detectar desviaciones y comportamientos anómalos. Desde 2016, la empresa ha incorporado expertos en ciencia de datos y big data para trabajar junto a los inspectores de campo y desarrollar modelos predictivos que ayuden en la lucha contra el fraude. En el último año, se realizaron más de 12.000 inspecciones en la provincia de Jaén, muchas de ellas resultado de denuncias anónimas por parte de los ciudadanos.
