Se añaden 1.200 toneladas de arena en El Rocío para restaurar su viario tras el temporal

El Rocío enfrenta retos por intensas lluvias y respuesta del Ayuntamiento

El Ayuntamiento de Almonte, en la provincia de Huelva, ha llevado a cabo un esfuerzo significativo para mitigar los efectos de las intensas lluvias que han azotado la aldea de El Rocío en los últimos días. Más de 1.120 toneladas de arena han sido vertidas en diversas calles de la localidad, como parte de un plan destinado a compensar la pérdida de material acumulado y a mejorar la funcionalidad del viario. Este despliegue de recursos se considera una respuesta esencial ante el episodio de lluvias más intenso registrado desde 1989, que ha dejado muchas de las arterias de la aldea intransitables.

El Consistorio ha resaltado la celeridad con la que se ha actuado, indicando que menos de 24 horas después de que cesaran las precipitaciones, ya se habían iniciado los trabajos de reparación. La capacidad de respuesta inmediata de los equipos de mantenimiento, en coordinación con la Policía Local, ha permitido abordar la situación de manera eficaz. Durante este periodo crítico, los servicios municipales han logrado desaguar más de 25 lagunas diarias en distintos puntos, lo que ha facilitado una retirada más ágil del agua acumulada y ha permitido intervenir en cuanto las calles se volvían transitables.

Desafíos en la infraestructura por la saturación del terreno

Las fuertes precipitaciones, generadas por la borrasca Marta, causaron una acumulación significativa de agua en la vía pública, lo que complicó tanto la circulación como el drenaje natural. La saturación de la marisma, donde se encuentra asentada El Rocío, ha agravado la situación, impidiendo la evacuación de grandes volúmenes de agua. Ante este panorama, la Policía Local emitió recomendaciones a los ciudadanos para que se mantuvieran en sus domicilios y evitaran desplazamientos i
ecesarios, así como el tránsito por calles inundadas.

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Los equipos de mantenimiento trabajaron arduamente para canalizar y dirigir las aguas, realizando surcos en las calles para favorecer su evacuación. Con un tractor equipado con cuba, se retiraron entre 400.000 y 500.000 litros de agua a diario, mientras que en momentos críticos se llegó a extraer un total aproximado de 800.000 litros del sistema de alcantarillado. Estas acciones fueron cruciales para aliviar la presión sobre la red de drenaje y prevenir inundaciones en las viviendas.

La vulnerabilidad de la marisma y el futuro de la aldea

El episodio de lluvias ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad inherente de El Rocío ante fenómenos meteorológicos intensos. La aldea, construida sobre terrenos de marisma y con un firme natural de pendiente muy reducida, presenta condiciones que favorecen la acumulación rápida de agua. El Ayuntamiento ha señalado que este evento ha reavivado la preocupación sobre la colmatación de la marisma y el estado del Caño Marín, un punto crítico ante lluvias intensas. Desde hace tiempo, el Consistorio ha alertado al Gobierno central sobre la necesidad de realizar actuaciones estructurales para prevenir futuros incidentes.

En respuesta a la crisis, el Ayuntamiento ha implementado un dispositivo especial de mantenimiento, con trabajos ininterrumpidos orientados a mejorar el estado de las calles. Tras los momentos más críticos, se ha priorizado la recuperación de la normalidad en la aldea, aunque se mantiene la vigilancia sobre la saturación del terreno. Además, se ha iniciado una nueva fase de reparación y mejora de caminos rurales, atendiendo a las incidencias comunicadas por los vecinos, a pesar de que el elevado grado de saturación hace que los trabajos sean más complejos y lentos.

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