La Dirección General de Consumo de la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía ha dado inicio a una ambiciosa campaña de control que se extenderá durante todo el año 2026. Este esfuerzo tiene como objetivo principal garantizar la seguridad y la correcta información sobre los productos industriales que llegan a los consumidores andaluces. Con un enfoque claro en la vigilancia del etiquetado, el marcado CE y las instrucciones de uso, se llevarán a cabo alrededor de 800 controles en diversos establecimientos a lo largo de la comunidad autónoma.
Objetivos y Alcance de la Campaña
La campaña, que se desarrollará desde febrero hasta diciembre de 2026, será implementada por los Servicios Provinciales de Consumo en todas las provincias de Andalucía. A través de estos controles, se buscará verificar que los productos cumplan con los requisitos obligatorios de etiquetado, información y seguridad establecidos por la normativa. Este proceso no solo incluye la inspección visual, sino que también contempla la toma de muestras de productos para su análisis en laboratorio, lo que permitirá un control analítico más exhaustivo sobre la calidad y seguridad industrial de los mismos.
Entre los principales objetivos de la campaña se encuentra la verificación del cumplimiento de las obligaciones de etiquetado y la adopción de medidas preventivas o sancionadoras en caso de incumplimientos. Esta iniciativa es especialmente relevante en el contexto del cumplimiento del nuevo Reglamento (UE) 2023/988, que establece normas específicas sobre la seguridad de los productos introducidos en el mercado. A partir del 13 de diciembre de 2024, este reglamento exigirá que los productos contengan información clara en castellano, así como datos precisos sobre el fabricante y el importador.
Resultados de Inspecciones Anteriores
Los resultados de la campaña de inspección del año anterior subrayan la importancia de llevar a cabo este tipo de controles. En 2025, se levantaron un total de 744 actas de inspección, de las cuales 168 presentaron irregularidades, lo que representa un preocupante 22,58% del total de inspecciones realizadas en 464 establecimientos. Además, de las 26 muestras de productos que fueron sometidas a ensayo, tres de ellas no cumplieron con los requisitos, evidenciando problemas relacionados con el etiquetado y la seguridad.
Entre las irregularidades más comunes identificadas en las inspecciones se encontraban la falta de información en castellano, la ausencia de datos de identificación del fabricante o importador, la omisión de información sobre la composición o el origen del producto, y el uso incorrecto del marcado CE. Asimismo, se reportó la falta o insuficiencia de instrucciones y advertencias de uso, lo que pone en riesgo la seguridad de los consumidores.
La Junta de Andalucía enfatiza la relevancia de estas campañas para reforzar la protección de los derechos de los consumidores. Aseguran que mediante estos controles se garantiza que los productos comercializados en la región no solo cumplan con la normativa vigente, sino que también proporcionen a los consumidores la información necesaria para tomar decisiones informadas y seguras.
