Refuerzo del control en la costa granadina por el aumento de motos acuáticas

Incremento en el Control de Motos Náuticas y Embarcaciones en Granada

La Guardia Civil de Granada ha intensificado sus esfuerzos en la vigilancia de motos náuticas y embarcaciones de recreo desde el 1 de julio, como parte de un plan anual diseñado para reforzar la seguridad marítima. Este dispositivo surge como respuesta al notable aumento de la actividad náutica durante los meses de verano, que ha ido acompañado de un incremento en los incidentes y las intervenciones de salvamento en el mar.

El plan de vigilancia se articula a través de un esfuerzo coordinado entre diversas unidades de la Comandancia de Granada. Se centra en el control de la navegación de motos náuticas y embarcaciones recreativas, prestando especial atención a infracciones comunes, como la invasión de zonas de baño y el acceso no autorizado a áreas protegidas de alto valor ambiental. Esta iniciativa busca garantizar la seguridad tanto de los usuarios del mar como de los bañistas en las playas.

Estrategias de Vigilancia Multidimensional

La coordinación del servicio de vigilancia se realiza desde tres frentes: marino, aéreo y terrestre. En el mar, embarcaciones del Servicio Marítimo Provincial supervisan la actividad náutica. Desde el aire, se cuenta con el apoyo de drones y helicópteros de la Unidad Aérea, mientras que en tierra, patrullas de Seguridad Ciudadana y Fiscal y Fronteras colaboran en la vigilancia. Este enfoque multidimensional permite abarcar un total de 75,6 kilómetros de costa, que incluyen 44 playas acotadas desde la Playa del Pozuelo hasta la Playa de Cantarrijan, con especial atención a localidades como Almuñécar-La Herradura, Salobreña y Calahonda.

El aumento en la presencia de motos de agua ha generado preocupación entre las autoridades marítimas y algunos municipios, que han comenzado a emplear tecnologías avanzadas, como drones, para monitorear la situación. Las denuncias relacionadas con estos vehículos han aumentado de manera significativa. Según el capitán marítimo de Motril, Fernando Ramos Corona, durante el pasado ejercicio se impusieron un total de 59 sanciones por diversas infracciones.

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Una Realidad que Trasciende las Normas

Entre las infracciones más comunes, destaca la navegación temeraria en zonas de baño. Además, se han registrado sanciones por conducir motos náuticas a velocidades excesivas en áreas restringidas y por aproximarse a menos de 50 metros de otras embarcaciones. Las sanciones impuestas pueden variar, comenzando en un mínimo de 3.000 euros y llegando hasta 180.000 euros en casos graves, como accidentes causados por imprudencia. Las autoridades también están prestando atención a la falta de equipamiento de seguridad y al consumo de alcohol entre los operadores de estas embarcaciones.

Las zonas de mayor actividad de motos náuticas durante el verano incluyen La Herradura, La Playa de Velilla en Almuñécar y Calahonda. La creciente preocupación por la seguridad marítima ha llevado a la implementación de medidas más estrictas, con el objetivo de proteger tanto a los usuarios del mar como a los ciudadanos que disfrutan de las playas granadinas.