Bioparc Fuengirola se adapta a la ola de calor con un protocolo especial para el bienestar animal
En un contexto de altas temperaturas que han superado los 40 grados en diversas regiones de España, Bioparc Fuengirola, ubicado en Málaga, ha implementado un protocolo especial de verano para garantizar el cuidado y bienestar de sus animales. Este esfuerzo se lleva a cabo cada año, adaptando las rutinas de manejo a las condiciones climáticas extremas que se presentan en esta época del año. De acuerdo con un comunicado emitido por el parque, el equipo técnico intensifica las medidas de bienestar animal durante estos episodios de calor intenso.
Una de las innovaciones más destacadas de este verano son los «helados salvajes», polos personalizados que se elaboran específicamente para distintas especies. Estos helados no solo ayudan a refrescar a los animales, sino que también se consideran una herramienta de enriquecimiento ambiental esencial. Este enfoque se enmarca dentro de los programas diarios de bienestar animal que desarrolla el departamento de Zoología del Bioparc, garantizando que cada polo se adapte a las necesidades nutricionales y fisiológicas de la especie que lo recibe.
El proceso de elaboración de los helados salvajes
La creación de estos helados no es un mero capricho, sino que implica una cuidadosa selección de ingredientes que forman parte de la dieta habitual de los animales. Frutas, verduras, insectos, semillas y caldos naturales se congelan en diferentes formatos, lo que no solo refresca a los animales, sino que también les ofrece un desafío e interacción que promueve su bienestar. Este verano, los protagonistas de estas refrescantes sesiones han sido los tigres de Sumatra, los hipopótamos pigmeos, los potamoqueros y los gorilas occidentales de llanura, quienes han disfrutado explorando y manipulando estos bloques helados.
Para los grandes felinos, por ejemplo, los polos fomentan conductas de exploración y resolución de problemas, mientras que para los gorilas, el enriquecimiento estimula la búsqueda de alimentos y la interacción con su entorno. Por su parte, los hipopótamos pigmeos y los potamoqueros se benefician de un aumento en su actividad durante las horas más cálidas del día gracias a estos estímulos adicionales.
Medidas complementarias para el bienestar animal
El enriquecimiento ambiental es un pilar fundamental del modelo de bienestar animal que promueve Bioparc Fuengirola. Este modelo busca proporcionar estímulos físicos, sensoriales, sociales y cognitivos que permitan a los animales expresar comportamientos naturales. Durante el verano, estas iniciativas se complementan con otras medidas específicas, tales como la modificación de horarios de manejo, la instalación de puntos de hidratación, y la implementación de duchas y aspersores en varias instalaciones del parque.
Asimismo, se habilitan zonas de sombra y se garantiza el acceso a espacios climatizados cuando es necesario. Cada acción se realiza de manera individualizada, teniendo en cuenta la biología y las necesidades de cada especie, ya que no todas reaccionan de la misma forma ante el calor extremo. Aunque muchas de ellas provienen de regiones tropicales donde el calor es habitual, es crucial adaptar los protocolos para asegurar los más altos estándares de bienestar.
Estas acciones no solo benefician a los animales, sino que también permiten acercar al visitante al trabajo diario de los profesionales del parque. Detrás de cada actividad de enriquecimiento hay un proceso de planificación meticuloso que involucra a cuidadores, veterinarios y biólogos, todos trabajando con un objetivo común: garantizar el bienestar de los animales bajo cuidado humano y fomentar comportamientos que son esenciales para su desarrollo.
