La Junta de Andalucía se opone al reparto de menores migrantes
El vicepresidente segundo de la Junta de Andalucía, Manuel Gavira, ha expresado en Algeciras la firme oposición del Gobierno andaluz al reparto de menores inmigrantes que provienen de Ceuta. Durante una atención a los medios en el Puerto de Algeciras, Gavira aseguró que «los problemas no se reparten, los problemas se resuelven», reafirmando así la postura del ejecutivo regional sobre la gestión de la inmigración.
Gavira enfatizó que los menores deben permanecer con sus padres y en sus países de origen, una posición que argumentó tanto desde el marco de la legislación actual como desde la necesidad de abordar la crisis migratoria desde sus raíces. «No podemos repartir el problema; el problema hay que resolverlo», declaró, insistiendo en la importancia de un retorno organizado de los migrantes a sus lugares de procedencia.
La situación en Ceuta y las preocupaciones del Gobierno andaluz
El vicepresidente mostró su inquietud por la situación en Ceuta tras lo que describió como una invasión, con más de 80.000 personas que han cruzado la frontera en un corto período. Según Gavira, la normalidad en la región solo se recuperará cuando estos individuos regresen a sus patrias. Además, el consejero de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local destacó la denuncia presentada ante la Fiscalía de Cádiz respecto a las agresiones sexuales en Ceuta, sugiriendo que podrían ser consideradas delitos contra la humanidad.
Gavira también advirtió sobre las consecuencias de trasladar a los inmigrantes a territorio nacional, aduciendo que esto podría preparar el terreno para futuras oleadas migratorias. La postura del Gobierno andaluz se centra en la búsqueda de soluciones en el origen del problema, evitando así lo que consideran un enfoque inadecuado de repartición de responsabilidades.
La lucha contra la inmigración ilegal y el tráfico de personas
En el contexto de las llegadas al Campo de Gibraltar, Gavira abordó la creciente preocupación sobre las redes de tráfico de personas, calificando la inmigración ilegal como «uno de los grandes negocios de este siglo». Destacó la gravedad de la situación, señalando que detrás de cada llegada hay organizaciones criminales que ponen en peligro vidas humanas.
El vicepresidente segundo defendió la necesidad de erradicar estas mafias, argumentando que la inmigración irregular no solo genera tragedias en el mar, sino que también crea falsas expectativas de permanencia en el país. En este sentido, Gavira reiteró la importancia de priorizar la atención a los ciudadanos españoles en políticas de ayuda social y acceso a la vivienda pública, afirmando que es crucial que las políticas públicas se centren en las necesidades de la población local.
