Iniciativas de biomasa en la Sierra de las Nieves
La Diputación de Málaga ha puesto en marcha un ambicioso proyecto que no solo abarca la instalación de calderas de biomasa y redes de calor en la Sierra de las Nieves, sino que también se extiende a nuevos municipios en los valles del Genal y del Guadiaro. Este esfuerzo se enmarca en una estrategia más amplia de sostenibilidad y prevención de incendios, con un enfoque en la economía circular y la utilización de recursos locales.
En el contexto de este proyecto, se han extraído más de 562 toneladas de madera de montes ubicados en El Burgo y Yunquera, las cuales serán utilizadas como biomasa. Francisco Salado, presidente de la Diputación, ha destacado la relevancia de sanear las zonas forestales, pues esto no solo ayuda a prevenir incendios, sino que también promueve el uso de la madera como fuente de calefacción en edificios públicos, integrando la sostenibilidad en el día a día de la comunidad.
Inversiones significativas para el futuro
Las inversiones realizadas en este ámbito ya superan los 16 millones de euros, dirigidas a la instalación de calderas de biomasa y la creación de un centro para el almacenamiento de restos vegetales en municipios como Yunquera y Algatocín. Las acciones están en marcha en los nueve municipios de la Sierra de las Nieves y se planean extender a una docena de localidades adicionales en la Serranía de Ronda, donde se prevé que la implementación de estas tecnologías contribuya de manera significativa al bienestar de la población y al cuidado del medio ambiente.
Francisco Salado ha enfatizado que los incendios forestales que afectan a España en la actualidad subrayan la necesidad urgente de limpiar y tratar los montes, de modo que se reduzcan los riesgos asociados al fuego. En este sentido, la Diputación de Málaga está comprometida con una estrategia integral contra el cambio climático, que incluye la promoción del uso de biomasa forestal como fuente de energía renovable.
Beneficios para la comunidad y el medio ambiente
El presidente de la Diputación ha detallado que se han destinado 6,5 millones de euros a la instalación de calderas de biomasa en diversas instalaciones públicas, incluyendo colegios, guarderías y centros de mayores en la Sierra de las Nieves. Este sistema de calefacción promete un ahorro energético significativo para los ayuntamientos, estimado en un 65%, además de reducir las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera. De esta forma, se aprovechan los residuos forestales y se contribuye a la limpieza de los montes, un aspecto esencial para la prevención de incendios.
El proyecto Bio+a Málaga también se encuentra en marcha con una inversión de 2,1 millones de euros, que contempla la creación de un centro para el tratamiento de restos forestales en Yunquera. Como parte de esta iniciativa, se han realizado extracciones de madera en varias parcelas, destacando una experiencia piloto en la que se han conseguido 562 toneladas de biomasa forestal. Esto no solo representa una oportunidad para generar energía a bajo coste, sino que también promueve la creación de empleo y la reducción de la huella de carbono en los pequeños municipios.
Expansión de la biomasa en la Serranía de Ronda
Francisco Salado ha reiterado el compromiso de la Diputación de Málaga de extender el uso de la biomasa a más comarcas de la provincia. En este sentido, se han presentado dos proyectos al Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), denominados ‘+Bioeconomía en el entorno rural de la Serranía (+BERDeS)’ y ‘Convive’. A través de estas iniciativas, se prevé la instalación de calderas de biomasa y redes de calor en 12 municipios de la Serranía de Ronda, incluyendo localidades como Algatocín, Alpandeire y Jubrique, entre otras.
La inversión total estimada para estas acciones asciende a casi 7,4 millones de euros, lo que subraya el compromiso de las autoridades locales con la sostenibilidad y el desarrollo de energías renovables, al tiempo que se busca mejorar la calidad de vida de los residentes. La implementación de estas tecnologías no solo contribuirá a la eficiencia energética, sino que también fortalecerá la economía local y promoverá un entorno más seguro frente a los incendios forestales.
