Agotadas las entradas para ‘Fedra, en los infiernos’
El Festival de Teatro y Danza Castillo de Niebla, una de las citas culturales más esperadas en la provincia de Huelva, se encuentra a punto de cerrar su 41 edición. El evento culminará mañana con la presentación de ‘Fedra, en los infiernos’, una obra que ha cosechado un notable éxito al contar con todas las localidades vendidas. Esta producción, que ha sido coproducida por el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, La Raíz Producciones y Coribante Producciones, ha generado gran expectación desde su estreno hace dos semanas en Mérida.
La pieza, que marca el regreso a los escenarios de la reconocida actriz Lydia Bosch tras 37 años de ausencia, ofrece una visión renovada del clásico mito de Fedra, bajo la dirección de José María del Castillo. Esta reformulación contemporánea aborda temas universales como el amor, la culpa y la búsqueda de redención desde una óptica que conecta la tragedia clásica con las inquietudes del siglo XXI.
Una reinterpretación del mito clásico
En esta nueva versión, Fedra es retratada como una mujer marcada por el fuego y la culpa, quien ruega a Las Moiras por una segunda oportunidad para redimir su nombre. Su historia se sitúa en el Inframundo, donde su pasión incontrolable por su hijastro, Hipólito, la lleva a forjar un pacto con las Hermanas del Destino. Este acuerdo le permitirá regresar a la vida con el objetivo de reescribir su historia y encontrar la paz que le fue negada en su primera existencia.
La obra se adentra en las complejidades de las emociones humanas y los deseos prohibidos, presentando una tragedia donde se entrelazan la ironía y la contundencia. “Fedra amó como solo los locos saben hacer: sin miedo a caer, sin culpa por doler”, es una de las reflexiones que se desprenden de este montaje que promete provocar la reflexión en el público.
Un espectáculo multidisciplinario
El elenco de ‘Fedra, en los infiernos’ está conformado por actores de gran trayectoria, incluyendo a Julio Peña y Alejandro Albarracín, quienes acompañan a Lydia Bosch en esta travesía escénica. La dirección de José María del Castillo se caracteriza por una puesta en escena impactante que sumerge a los espectadores en el mundo emocional de Fedra, utilizando recursos como la ruptura de la cuarta pared, donde la protagonista se dirige directamente al público.
La obra también incorpora elementos contemporáneos que revitalizan el clásico coro griego, creando un diálogo constante entre el pasado y el presente. La música, compuesta por Alejandro Cruz Benavides, junto a la coreografía de Benjamín Leiva, permite que el movimiento escénico fluya con dinamismo, enriqueciendo la experiencia teatral y potenciando la narrativa de la tragedia.
En palabras de José María del Castillo, esta interpretación de Fedra es una oportunidad para explorar la vulnerabilidad y los miedos del personaje, quien busca navegar en un entorno donde la culpabilidad y el juicio social son constantes. “Fedra nos hablará cara a cara sobre sus miedos más ocultos y su vulnerabilidad más sincera”, afirma el director, sugiriendo que la historia de Fedra no solo se limita a su amor por Hipólito, sino que también desafía las normas de una sociedad que la condena.
