lunes, octubre 5

C.E.I. Mi Pequeño Mundo: una escuela infantil familiar de Morón reconocida con el Premio Nacional a la Excelencia Educativa 2026

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Una escuela infantil donde educar significa acompañar

En Morón de la Frontera, en la provincia de Sevilla, C.E.I. Mi Pequeño Mundo se ha consolidado como un centro de educación infantil para niños y niñas de cero a tres años en el que la educación, el cariño y la cercanía forman parte de una misma manera de entender la primera infancia.

Desde el curso 2022/2023, el centro desarrolla su actividad en la Ronda de la Trinidad, ofreciendo a las familias un espacio pensado para que los más pequeños crezcan, aprendan y se desarrollen en un entorno seguro, acogedor y, sobre todo, familiar. Su filosofía parte de una idea sencilla pero fundamental: cada niño y cada niña es único y necesita sentirse querido, acompañado y comprendido para poder aprender.

Esta manera de trabajar ha recibido un importante reconocimiento con la concesión del Premio Nacional a la Excelencia Educativa 2026, un galardón que distingue al centro en la categoría de mejor escuela infantil en atención integral y desarrollo pedagógico. Este reconocimiento supone un respaldo a una trayectoria basada en la innovación educativa, la atención personalizada y una forma de entender la escuela infantil desde el corazón.

Para Mi Pequeño Mundo, este premio no representa únicamente un reconocimiento a su metodología, sino también a una manera de hacer escuela en la que las familias ocupan un lugar esencial.

El trato cercano y familiar como seña de identidad

Si hay un aspecto que define especialmente a C.E.I. Mi Pequeño Mundo es su trato cercano, personalizado y familiar. El centro busca que las familias no sientan que dejan a sus hijos simplemente en una escuela, sino que encuentran un lugar de confianza en el que sus pequeños son conocidos, escuchados y acompañados de manera individual.

Su reducido tamaño y su baja ratio permiten mantener un contacto directo y constante con los niños y niñas, favoreciendo una atención mucho más personalizada. En una etapa tan importante como los primeros años de vida, el centro concede especial importancia al afecto, al contacto, a la estimulación, al juego, a la exploración y a la creación de vínculos seguros.

La filosofía de Mi Pequeño Mundo se resume en su lema “Educamos con el Corazón”, una expresión que refleja la importancia que el centro concede a la dimensión emocional de la educación infantil.

La escuela aspira, además, a que las familias puedan sentir el centro como una prolongación de su propio hogar: un espacio de confianza donde cada niño sea tratado como único y donde madres y padres encuentren comunicación, comprensión y flexibilidad.

Una educación basada en proyectos, juego y experimentación y sobre todo, en Educar con el Corazón

El proyecto pedagógico de Mi Pequeño Mundo apuesta por una metodología activa y un proyecto educativo propio, basado en el trabajo por proyectos y en la teoría constructivista.

El niño y la niña son protagonistas de su propio aprendizaje. Por ello, el centro se aleja de planteamientos mecánicos o puramente memorísticos para favorecer experiencias significativas que parten de sus conocimientos previos, de sus intereses y de su curiosidad natural.

Observar, investigar, experimentar, descubrir, compartir y aprender forman parte de la vida cotidiana del aula. El juego se convierte en una de las principales herramientas educativas, porque en estas edades aprender y jugar forman parte de un mismo proceso.

La propuesta pedagógica recibe la influencia de referentes como Kilpatrick, Jean Piaget, Jerome Bruner, María Montessori y Célestin Freinet, cuyas aportaciones inspiran una educación basada en la autonomía, la experimentación, el respeto a los ritmos individuales y la construcción progresiva del conocimiento.

El objetivo es ofrecer una educación integral, atendiendo al desarrollo cognitivo, lingüístico, motor, afectivo y social de cada niño y niña.

Una escuela que también acompaña a las familias

La relación con las familias es uno de los pilares fundamentales del centro. Mi Pequeño Mundo entiende que educar en la primera infancia implica trabajar conjuntamente con las familias y conocer las circunstancias que rodean a cada niño.

Por ello, el centro presta atención a los diferentes momentos y cambios que pueden producirse durante estos primeros años: la llegada de un hermanito, un cambio de domicilio, la retirada del chupete o cualquier otra circunstancia que pueda influir en el bienestar y el desarrollo del pequeño.

Esta mirada permite que la escuela no se limite a trabajar con el niño dentro del aula, sino que pueda acompañar también a su familia, adaptándose a sus necesidades y manteniendo una comunicación constante.

La conciliación es otro de los aspectos destacados de su propuesta. El centro dispone de un horario ininterrumpido de 7:30 a 17:00 horas, aula matinal, servicio de comedor y descanso posterior. Además, mantiene una filosofía flexible respecto a las entradas y salidas, tratando de adaptarse a las circunstancias de cada familia y buscando facilitar una conciliación real entre la vida familiar y escolar.

Acompañamiento respetuoso desde los primeros meses

Mi Pequeño Mundo también apuesta por acompañar las decisiones de crianza de cada familia. Un ejemplo de ello es su apoyo a la lactancia materna, facilitando que la incorporación a la escuela infantil no tenga que suponer necesariamente el abandono de la lactancia.

El centro entiende que cada familia tiene sus propios ritmos, necesidades y decisiones, y trata de ofrecer un entorno educativo respetuoso con esas circunstancias.

La comunicación diaria se refuerza además mediante una agenda digital, que permite a las familias conocer desde su móvil cómo ha transcurrido la jornada de sus hijos e hijas, incluyendo aspectos como la alimentación, la participación en las actividades o su evolución durante el día. De esta manera, la comunicación entre escuela y hogar se mantiene de forma cercana y continua.

Un espacio pensado para crecer y descubrir

El centro cuenta también con un patio exterior de más de 30 metros cuadrados, concebido como un espacio importante para el juego, el movimiento y la exploración al aire libre.

En Mi Pequeño Mundo se entiende que jugar, moverse y disfrutar del exterior son necesidades esenciales durante la primera infancia, al mismo nivel que el descanso, la alimentación y las experiencias educativas.

El espacio exterior amplía las posibilidades de juego libre, experimentación y desarrollo motor, complementando el trabajo realizado dentro del aula.

Todo ello se integra en una organización que busca combinar aprendizaje, juego, descanso, rutinas, autonomía y convivencia, siempre desde una perspectiva respetuosa con las necesidades de cada edad.

Isa e Inma, promotoras de un proyecto nacido desde la vocación

Detrás de C.E.I. Mi Pequeño Mundo se encuentran sus promotoras, Isa e Inma, ambas técnicas en Educación Infantil, unidas por su vocación y pasión por la educación de los más pequeños.

Su apuesta por continuar formándose refleja también la filosofía de mejora continua del centro. Actualmente, Isa está estudiando Magisterio e Inma cursa Integración Social, ampliando así sus conocimientos y herramientas para seguir creciendo profesionalmente y enriqueciendo el proyecto educativo. Cuentan con un importante bagaje de sus anteriores siete años como Ludoteca para niños y niñas entre 3 y 12 años, antes de abrir sus puertas como centro infantil.

Esta formación permanente forma parte de una concepción de la educación infantil entendida como un ámbito en constante evolución. El equipo del centro apuesta por continuar aprendiendo, actualizándose e incorporando nuevas perspectivas que permitan ofrecer la mejor atención posible a los niños y niñas.

Isa e Inma cuentan con tres profesionales más en su equipo educativo, una maestra en Educación Infantil y dos seños de apoyo.

Un Premio Nacional que reconoce una forma de educar

El Premio Nacional a la Excelencia Educativa 2026 ocupa un lugar especialmente significativo en la trayectoria de C.E.I. Mi Pequeño Mundo.

El reconocimiento a la mejor escuela infantil en atención integral y desarrollo pedagógico pone en valor un proyecto que ha apostado desde sus comienzos por una educación cercana, innovadora y centrada en el desarrollo global de la infancia.

Pero detrás del premio hay algo que define todavía mejor al centro: una manera de trabajar basada en las relaciones humanas.

Porque en Mi Pequeño Mundo la excelencia educativa no se entiende únicamente desde la metodología o los proyectos pedagógicos. También se construye cada día en los pequeños gestos: conocer a cada niño, respetar sus ritmos, escuchar a las familias, acompañar sus preocupaciones, celebrar sus avances y conseguir que cada pequeño se sienta seguro y querido.

Ese equilibrio entre innovación pedagógica y trato familiar es uno de los elementos que mejor representa la identidad del centro.

Mi Pequeño Mundo: una escuela para sentirse como en casa

C.E.I. Mi Pequeño Mundo ofrece una propuesta educativa para la etapa de cero a tres años en la que metodología, atención personalizada, conciliación y acompañamiento familiar forman parte de un mismo proyecto.

Su reconocimiento con el Premio Nacional a la Excelencia Educativa 2026 supone un hito en su trayectoria y pone el foco en una escuela que ha hecho de la atención integral y del desarrollo pedagógico una de sus principales señas de identidad.

Pero, por encima de todo, Mi Pequeño Mundo quiere seguir siendo lo que desde el principio ha querido ser: una escuela infantil cercana, alegre, acogedora y familiar, donde las familias encuentren confianza y donde los niños y niñas puedan crecer felices, aprender jugando y sentirse acompañados desde el corazón.

Porque su verdadera filosofía puede resumirse en una frase que define todo el proyecto:

“Educamos con el Corazón”.

DIRECCION: Ronda de la Trinidad 22A, Rda. la Trinidad, 22, 41530 Morón de la Frontera, Sevilla