viernes, octubre 9

Gran Hotel Miramar celebra cien años de historia con una gala frente al Mediterráneo

Gran Hotel Miramar Malaga

El emblemático hotel malagueño reunió a 600 invitados en una velada que repasó un siglo de vida ligado a la ciudad, desde su inauguración en 1926 hasta su actual etapa como cinco estrellas gran lujo

Gran Hotel Miramar ha celebrado su centenario con una gran gala en Málaga, cien años después de que el edificio abriera por primera vez sus puertas frente al Mediterráneo. La cita reunió a alrededor de 600 personas entre autoridades, representantes institucionales, profesionales del turismo y del tejido empresarial, clientes, colaboradores y medios de comunicación.

La celebración sirvió para recorrer la historia de uno de los edificios más reconocibles de la ciudad, pero también para poner el foco en las personas que han formado parte de él durante generaciones. Trabajadores, huéspedes y visitantes han dejado una huella que ha terminado por convertir al antiguo palacio en algo más que un establecimiento hotelero.

El acto institucional comenzó con la intervención de Mariola Valladares, directora de Gran Hotel Miramar, quien destacó precisamente el valor del equipo humano y la relación emocional que el inmueble mantiene con Málaga.

Después tomó la palabra José Luis Santos, presidente de Hoteles Santos, que recordó la apuesta de la compañía por recuperar el edificio y conservar su identidad histórica. Santos señaló que el centenario representa también el orgullo de haber contribuido a devolver a la ciudad una parte de su patrimonio.

Una noche con la propia fachada como escenario

La gala no se limitó a los discursos institucionales. A lo largo de la velada se sucedieron actuaciones de bolero, piano, arpa, esgrima, acrobacias y canto lírico.

La puesta en escena utilizó además la fachada del hotel como parte del espectáculo, con distintas proyecciones destinadas a recorrer las principales etapas vividas por el inmueble durante su primer siglo de existencia.

La arquitectura se convirtió así en el hilo conductor de una noche planteada como homenaje tanto al hotel como a la propia Málaga.

Entre los asistentes se encontraba Carolina España, vicepresidenta tercera de la Junta de Andalucía, consejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos y portavoz del Gobierno andaluz, que participó como invitada de honor. Durante su intervención destacó la importancia del edificio como testigo de la evolución experimentada por Málaga durante el último siglo.

También estuvo presente Mariana Pineda, teniente de alcalde y concejala de Cultura y Patrimonio Histórico.

De Real Hotel Príncipe de Asturias a símbolo de Málaga

La historia del actual Gran Hotel Miramar comenzó oficialmente en 1926.

LEER:  PP destaca el logro de 835.500 empleos y resalta sus políticas económicas en oposición a la presión fiscal del gobierno actual

El edificio fue diseñado por el arquitecto Fernando Guerrero Strachan e inaugurado por el rey Alfonso XIII con el nombre de Real Hotel Príncipe de Asturias. Desde sus primeros años se convirtió en uno de los establecimientos destacados de la ciudad y en escenario de buena parte de su actividad social y turística.

Pero su trayectoria estuvo profundamente condicionada por los grandes acontecimientos del siglo XX.

Durante la Guerra Civil, las instalaciones dejaron temporalmente atrás su función hotelera para ser utilizadas como hospital de sangre. Tras el conflicto comenzó una nueva etapa de recuperación, en un contexto complejo marcado por la posguerra, la Segunda Guerra Mundial y el aislamiento internacional que vivió España durante aquellos años.

En las décadas de 1940 y 1950 el establecimiento recuperó progresivamente su actividad y volvió a acoger celebraciones y eventos. Su adaptación continuó con obras de modernización en 1954 y una ampliación realizada cinco años después.

Dos décadas cerrado y una nueva vida como Audiencia Provincial

La historia del edificio dio otro giro en 1967, cuando comenzó una prolongada etapa de cierre y abandono.

Permaneció sin su antigua función durante veinte años, hasta que en 1987 fue rehabilitado para convertirse en sede de la Audiencia Provincial de Málaga.

El antiguo hotel asumió así durante otras dos décadas un uso completamente diferente. La actividad judicial se mantuvo en sus dependencias hasta 2007.

Cuando la Audiencia abandonó el inmueble, el edificio volvió a quedar sin uso. Apenas un año después, en 2008, fue adquirido por Hoteles Santos, operación que abrió el camino para recuperar finalmente su vocación original.

La recuperación de un palacio histórico

La rehabilitación comenzó en 2013.

El proyecto planteó el reto de adaptar el inmueble a las necesidades de la hotelería contemporánea sin perder los elementos que habían definido su identidad arquitectónica durante décadas.

Las obras se prolongaron durante varios años y culminaron en 2016 con la apertura del Gran Hotel Miramar, que inició entonces una nueva etapa como establecimiento de cinco estrellas gran lujo.

La recuperación devolvía al histórico edificio la función para la que había sido concebido nueve décadas antes.

Desde entonces, el hotel ha vuelto a integrarse en la actividad turística y social de Málaga, en una ciudad cuya transformación durante las últimas décadas ha estado estrechamente vinculada al crecimiento del turismo, la cultura y la renovación de sus espacios urbanos.

LEER:  JSG Diseño Web & Marketing: soluciones digitales para negocios locales de la provincia de Cádiz

Cien años contados también a través de quienes pasaron por sus habitaciones

El centenario ha querido prestar especial atención a las personas que han formado parte de la historia del hotel.

Su trayectoria no puede entenderse únicamente a través de los cambios arquitectónicos o de los distintos usos que ha tenido el edificio. Durante un siglo, trabajadores, familias, viajeros, huéspedes y visitantes han participado de una forma u otra en la vida del palacio.

La memoria del hotel se encuentra así repartida entre celebraciones, estancias, acontecimientos sociales, etapas profesionales y recuerdos personales asociados a diferentes generaciones.

Esta dimensión humana fue uno de los elementos destacados durante la gala.

190 habitaciones frente al Mediterráneo

Actualmente, Gran Hotel Miramar dispone de 190 habitaciones y mantiene una oferta vinculada al alojamiento, la restauración, el bienestar y la celebración de eventos.

Cuenta con tres restaurantes, dos bares y el Spa Botánico by Sisley. El establecimiento dispone además de diez salas destinadas a reuniones y celebraciones, junto con diferentes espacios exteriores.

Su ubicación continúa siendo una de sus principales señas de identidad.

El hotel se encuentra en La Malagueta, frente al Mediterráneo y a poca distancia del centro histórico de Málaga, el mismo entorno en el que comenzó su historia hace un siglo.

Un edificio que ha cambiado sin desaparecer

Pocos inmuebles pueden resumir tantos periodos diferentes de una ciudad dentro de sus propias paredes.

Hotel de lujo, hospital durante una guerra, edificio cerrado, sede judicial y nuevamente hotel. El actual Gran Hotel Miramar ha atravesado buena parte de las transformaciones experimentadas por Málaga durante los últimos cien años.

Su centenario representa por ello algo más que el aniversario de una empresa hotelera.

Es también la celebración de la supervivencia de un edificio que ha sabido encontrar nuevas funciones en momentos muy diferentes de su historia y que, tras décadas de cambios, ha terminado regresando al uso con el que nació en 1926.

La gala celebrada este mes de octubre ha puesto el broche a ese primer siglo con un homenaje a su pasado y a quienes contribuyeron a mantenerlo vivo.

Cien años después de su inauguración, el antiguo Real Hotel Príncipe de Asturias continúa mirando al Mediterráneo, ahora bajo el nombre de Gran Hotel Miramar y convertido de nuevo en uno de los establecimientos más reconocibles de Málaga.