viernes, octubre 16

Guzmán Tattoo, realismo en blanco y negro con un enfoque personalizado

Carlos Guzmán, tatuador madrileño afincado actualmente en Bergen, centra su trabajo en piezas de black & grey realism diseñadas de manera individual

El tatuaje realista exige combinar dibujo, técnica y una atención especial a los detalles que permiten trasladar una imagen a la piel. Esa es la línea de trabajo de Guzmán Tattoo, el proyecto profesional de Carlos Guzmán, tatuador originario de Madrid que actualmente desarrolla su actividad en Bergen, Noruega.

Carlos Guzmán vivió y trabajó durante los últimos dos años y medio en Málaga, donde comenzó su carrera profesional como tatuador y desarrolló gran parte de su trabajo. Actualmente vive en Noruega, pero viaja a Málaga muy a menudo para realizar trabajos y tatuajes. Mantiene su vínculo con la ciudad y está abierto a realizar allí nuevos proyectos: durante los días que pasa en Málaga, quienes lo deseen pueden contactar con él para consultar proyectos y reservar citas. Tiene previsto regresar a Málaga en no mucho tiempo para quedarse de forma indefinida.

Su especialidad es el realismo en blanco y negro, un estilo en el que trabaja a partir de diseños personalizados y en el que cada proyecto se plantea teniendo en cuenta la idea de la persona que va a llevarlo. A través de su portfolio pueden verse trabajos de diferentes dimensiones y composiciones dentro de esta técnica.

Del diseño gráfico al tatuaje

La relación de Carlos Guzmán con el dibujo comenzó antes de dedicarse profesionalmente al tatuaje. Según explica, empezó a tatuar a amigos y familiares a los 19 años mientras cursaba sus estudios de diseño gráfico.

A partir de ahí continuó ampliando su formación mediante cursos y seminarios especializados. Con el paso del tiempo terminó centrando su actividad principalmente en el realismo en blanco y negro, ámbito en el que desarrolla actualmente sus trabajos.

Esta formación vinculada al diseño también está presente en la fase previa al tatuaje. Cada pieza se plantea como un proyecto propio, partiendo de las referencias, la zona del cuerpo y las características concretas de la idea antes de llevar el diseño a la piel.

Realismo en blanco y negro

El black & grey basa buena parte de su resultado en el tratamiento de las luces, las sombras, los contrastes y las diferentes intensidades de negro y gris. En el caso de Guzmán Tattoo, esta técnica constituye el eje principal de su portfolio.

Carlos Guzmán trabaja con diseños personalizados en lugar de plantear el tatuaje como una pieza aislada de su contexto. El objetivo es que el resultado guarde relación con la historia, las referencias o el significado que cada persona quiere trasladar al diseño.

La variedad de trabajos realizados permite aplicar este enfoque a distintas zonas del cuerpo y a proyectos de diferente tamaño, manteniendo como elementos comunes el dibujo previo y la búsqueda de detalle propia del tatuaje realista.

Un proceso que comienza antes de la sesión

La preparación del proyecto comienza con una primera toma de contacto. La web de Guzmán Tattoo dispone de un formulario específico para solicitar presupuesto en el que se recogen datos como la ubicación del cliente, la zona del cuerpo que quiere tatuarse y una descripción de la idea.

También existe la posibilidad de enviar imágenes de referencia, un elemento especialmente útil para definir la orientación inicial del trabajo. A partir de esa información se puede preparar una propuesta adaptada al proyecto antes de concretar su realización.

El proceso, por tanto, no se limita a la sesión de tatuaje. La definición de la idea, la elección de referencias y la adaptación del diseño forman parte del trabajo previo necesario para llegar a una pieza pensada específicamente para cada persona.

La comodidad durante el proceso

Junto al apartado técnico, Carlos Guzmán señala la importancia de que la persona se encuentre cómoda durante todo el proceso. Su forma de trabajar parte de escuchar la idea inicial y mantener una comunicación que permita desarrollar el diseño antes de trasladarlo definitivamente a la piel.

Esta atención adquiere especial relevancia en trabajos de realismo que pueden requerir sesiones prolongadas y una planificación detallada. El tatuaje se plantea así como un proceso que comienza con la propuesta inicial y continúa hasta completar la pieza.

Actualmente, Guzmán Tattoo desarrolla su actividad en Domkirkegaten 5, en el centro de Bergen. Desde allí, Carlos Guzmán continúa trabajando principalmente el realismo en blanco y negro, con proyectos diseñados de forma individual y una metodología en la que la preparación previa ocupa una parte importante del resultado final.

DIRECCION: Domkirkegaten 5, 5017 Bergen, Noruega