
La Química Film Lab es un laboratorio especializado en fotografía analógica situado en el centro de Granada, en la calle Moral de la Magdalena. El proyecto, impulsado por Alba, comenzó su actividad el 14 de febrero de 2024 con la voluntad de unir el revelado de película con una vertiente ligada a la dirección artística, la formación y el acompañamiento a fotógrafos y personas interesadas en trabajar con procesos químicos.
Es un laboratorio de artistas para artistas, donde, además de recibir los servicios de un laboratorio analógico, se recibe la experiencia de visitar un lugar lleno de color, con piezas especiales de los 90 como si de un museo pop se tratase.
El establecimiento atiende tanto a quienes se aproximan por primera vez a la fotografía en película como a autores con experiencia y proyectos definidos. Su actividad se articula alrededor del revelado y escaneado de carretes, aunque también incluye la venta de material, la preparación de cámaras analógicas, el uso de estudio fotográfico y la organización de talleres centrados en distintas técnicas.

Un laboratorio orientado al trabajo con película
La principal actividad de La Química Film Lab es el procesado de carretes de 35 milímetros y formato 120. El laboratorio trabaja con película en color, blanco y negro, diapositiva y filmsoup, una técnica que altera la emulsión mediante intervenciones previas al revelado para conseguir resultados visuales particulares.
En el caso de los carretes de color, el plazo estimado para el revelado y el escaneado se sitúa entre dos y tres días laborables. Para el blanco y negro, el proceso requiere habitualmente entre cuatro y siete días laborables. También procesa diapositivas mediante el procedimiento E-6, aunque los tiempos pueden ser más amplios debido a la menor demanda de este tipo de película.
El servicio puede contratarse con digitalización o únicamente como revelado. Esta segunda opción permite obtener los negativos procesados y enfundados, sin archivo digital. La conservación del negativo ocupa un lugar relevante dentro de la filosofía del laboratorio, que lo considera la copia física y respaldo original de cada fotografía realizada en analógico.

Revelado con química fresca y equipos especializados
El laboratorio utiliza química de Ilford, Fujifilm y Kodak en sus procesos de revelado, junto con procesadoras JOBO CPE2 y Noritsu V30. La elección de los materiales y de los equipos responde a una operativa centrada en el control de cada fase del procesado, desde la recepción del carrete hasta su entrega final.
Cada encargo se aborda de manera individual, una circunstancia especialmente relevante en el ámbito de la fotografía analógica, donde el contenido de cada rollo puede reunir recuerdos personales, trabajos editoriales, pruebas visuales o proyectos artísticos. La Química Film Lab plantea esta relación desde la confianza entre el laboratorio y la persona que deposita sus negativos para ser tratados.
El trato directo forma parte de esa forma de trabajar. El espacio está concebido para resolver dudas en persona sobre películas, formatos, cámaras o procesos de revelado, evitando una atención impersonal y favoreciendo el intercambio entre profesionales, aficionados y personas que comienzan a utilizar película.

Escaneado y recuperación de negativos antiguos
Junto al revelado, La Química Film Lab ofrece la digitalización de negativos y diapositivas mediante escáneres FujiFrontier SP3000 y SP2000. El servicio contempla distintos tamaños de escaneado, de acuerdo con las necesidades de uso de las imágenes, ya sea para archivo, publicación digital o desarrollo de proyectos fotográficos.
La digitalización permite trasladar el contenido del negativo a dispositivos digitales sin renunciar a la materialidad del soporte original. Esta combinación entre película y archivo digital es una de las fórmulas más habituales para quienes trabajan actualmente con fotografía analógica, al facilitar la conservación, selección y difusión de las imágenes.
Además de los carretes recién expuestos, el laboratorio realiza limpieza y digitalización de negativos antiguos. Este servicio está dirigido a personas que conservan archivos familiares, colecciones fotográficas o material pendiente de revisar y que necesitan recuperarlo en formato digital.

Carretes, cámaras revisadas y accesorios para disparar en analógico
La Química Film Lab mantiene un stock renovado de película fotográfica para quienes buscan diferentes opciones de color, sensibilidad o formato. La atención presencial permite orientar la elección del carrete según el tipo de fotografía que se desea realizar o el grado de experiencia de cada usuario.
El establecimiento también vende cámaras analógicas de segunda mano que han sido probadas y puestas a punto antes de incorporarse a la oferta. Este trabajo previo pretende garantizar que los equipos estén operativos y que se conozca su comportamiento fotográfico. La posibilidad de ver y manipular las cámaras en el propio laboratorio contribuye a facilitar la elección de un modelo.
La oferta se completa con accesorios vinculados al uso y conservación del material analógico, como fundas, estuches para carretes de 35 milímetros y 120, correas y artículos identificados con el laboratorio. De este modo, el espacio combina el servicio técnico de revelado con recursos prácticos para quienes quieren mantener una rutina de trabajo en película.

Estudio fotográfico para proyectos planificados
El laboratorio dispone asimismo de un estudio fotográfico que puede reservarse previamente, con un briefing de cada proyecto. El espacio está destinado a sesiones de retrato, moda, fotografía familiar y producto, ampliando el alcance de la actividad más allá del procesado de negativos.
La planificación previa permite definir las características de cada sesión y adaptar el uso del estudio a sus necesidades. Esta línea de trabajo conecta con el origen del proyecto, que vincula la fotografía analógica con la dirección artística y con la producción de propuestas visuales desarrolladas desde un entorno físico de creación.

Talleres para aprender procesos y técnicas alternativas
La formación es otra de las áreas presentes en La Química Film Lab. El laboratorio organiza talleres y workshops orientados a la iniciación en fotografía analógica y a la exploración de técnicas concretas. Entre los contenidos planteados figuran el revelado en blanco y negro, la cianotipia, el retrato callejero, el filmsoup y el uso de máscaras.
Estos encuentros están dirigidos tanto a personas que quieren comprender el funcionamiento básico de una cámara de película como a quienes desean ampliar sus conocimientos sobre procesos manuales y alternativas creativas. La propuesta formativa refuerza el carácter de La Química como lugar de aprendizaje compartido, donde el conocimiento técnico se acompaña de práctica y experimentación.

Un servicio local con recepción presencial y por envío postal
Aunque la atención directa en Granada constituye una parte central de su actividad, La Química Film Lab también recibe carretes enviados por correo postal. El sistema permite hacer llegar los rollos al laboratorio acompañados de un formulario con las indicaciones necesarias para el revelado y el escaneado. Una vez recibidos, el establecimiento comunica la llegada del material para continuar con la gestión del pedido.
Para quienes acuden al local fuera del horario de apertura, existe además un buzón destinado a depositar los carretes, siempre que estén correctamente identificados y protegidos. Tras el procesado y la entrega de los archivos digitales, los negativos pueden recogerse en el laboratorio dentro del plazo establecido o gestionarse mediante envío.
Con una actividad que reúne revelado, digitalización, venta de material, estudio y formación, La Química Film Lab se ha configurado en Granada como un espacio especializado en la fotografía analógica y en la atención directa a quienes mantienen vivo este modo de trabajar con imágenes.
DIRECCION: Calle Moral de la Magdalena 6, 18002 Granada
