
HUELVA, 14 – Un jurado popular ha declarado este viernes, por unanimidad, culpable de asesinato con agravante de género al individuo acusado de matar a su expareja, una mujer de nacionalidad rumana de 34 años, en Palos de la Frontera (Huelva) en abril de 2023. El acusado enfrenta una pena de 24 años de prisión. El jurado ha respaldado el relato presentado por la Fiscalía en relación a los hechos, aunque también ha considerado la atenuante de confesión y «arrepentimiento», lo que podría influir en una posible reducción de la condena.
Según fuentes judiciales, el jurado ha llegado a la conclusión de que el acusado asesinó a la mujer debido a su relación como expareja, un aspecto que fue objeto de debate, ya que la defensa sostenía que el crimen fue resultado de «traumas del acusado». Este alegó que, debido a su pasado en Mali, donde vivió situaciones de «extrema violencia», temía que un amigo de la víctima pudiera atacarlo al intentar defenderla, lo que lo llevó a actuar de manera violenta.
Detalles del Caso
El juicio ha quedado visto para sentencia, y el juez deberá pronunciarse sobre la condena que se impondrá al acusado, quien ha admitido ser el responsable de la muerte de la mujer. Durante el proceso, pidió «perdón», afirmando que «no fue su intención hacerle daño». Aseguró que «nunca» había tenido problemas en España y que su miedo a personas más fuertes lo llevó a actuar de esa forma.
El relato de la Fiscalía indica que el acusado mantuvo una relación sentimental con la víctima durante tres años, pero que ella decidió poner fin a la misma debido a los constantes celos del hombre. Sin embargo, el acusado no aceptó la ruptura y, en la madrugada del 4 de abril de 2023, se presentó en el domicilio de su expareja.
Los Hechos y la Intención del Acusado
De acuerdo con el informe del Ministerio Fiscal, el acusado esperó a la víctima en la puerta de su casa y, al llegar, le exigió la entrega de un teléfono móvil que le pertenecía. Se produjo un breve forcejeo entre ambos, tras el cual el acusado la agarró por el cuello, inclinó su cabeza hacia el suelo y le clavó un cuchillo en la espalda, dejándolo en su interior antes de huir del lugar.
La Fiscalía ha subrayado que el acusado actuó «con intención de matar» a su expareja, buscando demostrar su sentimiento de superioridad y dominación sobre ella por el hecho de ser mujer. La víctima falleció a la una de la madrugada del 4 de abril de 2023, como resultado de un «shock hipovolémico y hemotórax» debido a la herida por arma blanca. Además, se destacó que la mujer tenía una hija menor de edad de un matrimonio anterior.
Reacciones Durante el Juicio
El acusado fue detenido pocas horas después del suceso, y el Juzgado de Instrucción número 1 de Moguer dictó prisión provisional comunicada y sin fianza. Durante el juicio, la Fiscalía argumentó que el acusado no presentaba alteraciones en sus capacidades en el momento de los hechos, respaldando esta afirmación con las declaraciones de psiquiatras forenses. Tanto la Fiscalía como la acusación particular coincidieron en que se trataba de un delito de asesinato por violencia de género, caracterizado por una relación de dominación.
La fiscal expuso que había pruebas de «premeditación y alevosía», dado que el acusado utilizó un cuchillo de 20 centímetros para cometer el crimen. La acusación particular y la letrada de la Junta de Andalucía sostuvieron que se trataba de un asesinato, ya que el acusado se aseguró de que la víctima no pudiera defenderse. Por su parte, la defensa argumentó que se trataba de un homicidio y no de un asesinato, alegando que el acusado actuó por «obcecación» debido a sus traumas.
La defensa solicitó que se tuviera en cuenta la atenuante de confesión, argumentando que el acusado no tenía intención de matar y que su situación personal debía ser considerada, ya que «no era un maltratador ni una persona violenta».