miércoles, septiembre 30

Respirar por la boca en la infancia: una señal que conviene revisar al inicio del curso

La posición de la lengua, el desarrollo de los maxilares, la mordida y signos como el ronquido o el bruxismo pueden aportar información relevante cuando se valoran de forma conjunta.

Con el comienzo del curso escolar vuelven las rutinas, los horarios y también un buen momento para observar hábitos que durante el verano pueden haber pasado más desapercibidos. En la infancia, respirar habitualmente por la boca es una de esas señales que conviene comentar con los profesionales que siguen el desarrollo del niño.

La respiración oral no es solo una cuestión de mantener la boca abierta. Cuando se mantiene en el tiempo puede ir acompañada de una posición baja de la lengua y de cambios en la forma en la que el niño mastica, traga o mantiene la musculatura oral en reposo. Por eso, dentro de una valoración odontopediátrica interesa observar no solo si existen caries, sino también cómo se relacionan los dientes entre sí, cómo evoluciona la mordida y cómo se desarrollan los maxilares.

¿Qué señales pueden acompañar a la respiración oral?

La Dra. Ana Claros, odontóloga y ortodoncista integrativa que dirige su centro médico y dental en la zona de Mijas y Fuengirola, trabaja estos casos desde una mirada preventiva. El objetivo no es limitarse a corregir un problema dental ya establecido, sino buscar signos que ayuden a entender su origen y evolución.

En esa valoración hay signos que las familias no siempre relacionan con la boca. Entre los más habituales que pueden justificar una revisión más amplia se encuentran:

  1. Respirar o dormir con la boca abierta. Puede acompañarse de una posición baja de la lengua y de cambios en las funciones orales.
  2. Roncar o rechinar los dientes. Son signos clínicos que, cuando aparecen junto a otros síntomas, conviene valorar dentro del conjunto del niño.
  3. Cambios en la mordida, la masticación o la postura. La forma en la que los dientes encajan, la función de la lengua y determinados patrones de cabeza y cuello pueden aportar información complementaria.

Ninguna de estas señales, por sí sola, establece un diagnóstico. Su importancia está en cómo se relacionan entre sí y en lo que muestran al valorar al niño de forma individual.

Una mirada integrativa: boca, respiración, lengua y postura

Este es el enfoque que Ana Claros desarrolla junto a la logopeda Nuria Díaz, que colabora en la consulta y participa en la valoración funcional de estos pacientes. Ambas son creadoras de ORTOMIOFUN, un método que integra odontología infantil, ortodoncia y logopedia dentro de un mismo plan de valoración y prevención.

El trabajo conjunto permite analizar la función de la lengua, la respiración y la musculatura orofacial en relación con la mordida y el desarrollo de los maxilares. Cuando el caso lo requiere, esta visión puede completarse mediante la coordinación con otras áreas, como otorrinolaringología o fisioterapia, para entender el problema desde una perspectiva más amplia.

La clave está en entender que boca, respiración y postura no funcionan de manera aislada. En determinados niños, las funciones orales pueden relacionarse con otros sistemas y con signos que aparecen fuera de la boca, por lo que la valoración clínica debe hacerse siempre de manera individual, conectando los hallazgos y evitando interpretar cada síntoma por separado.

Por eso, el inicio del curso puede ser un buen momento para recuperar revisiones pendientes y consultar aquellas señales que generan dudas en casa. Detectar a tiempo no significa intervenir siempre, sino saber cuándo observar, cuándo hacer seguimiento y cuándo resulta conveniente coordinar distintas disciplinas.

¿Cuándo conviene acudir al odontopediatra? Como referencia para las familias, la Dra. Ana Claros recomienda llevar al niño al odontopediatra a partir de los 3 años y señala los 6-7 años como una edad clave para revisar su evolución.

Para las familias de Mijas, Fuengirola y otros puntos de Málaga que tengan dudas sobre la evolución de la mordida, la respiración oral o el desarrollo de la boca de sus hijos, una revisión de odontopediatría en Mijas y Fuengirola puede ayudar a valorar cada caso de forma individual y decidir si necesita seguimiento específico.

DIRECCION: C. Antonio Machado, 1, 29651 Las Lagunas de Mijas, Málaga, España