
La Audiencia de Sevilla ha dictado una sentencia condenatoria contra un residente de Morón de la Frontera por un delito relacionado con la salud pública. Este individuo utilizaba su vivienda como un «punto de venta de drogas» y, además, se aprovechaba de una menor de edad para «transportar la sustancia fuera del inmueble y facilitarla a terceros, principalmente a otros menores».
En la resolución emitida el pasado 18 de diciembre, la Sección Cuarta de la Audiencia de Sevilla ha declarado probado, gracias al reconocimiento del acusado en un acuerdo de conformidad con la Fiscalía, que «tras recibir informaciones de agentes de la Policía Nacional, se tuvo conocimiento de un posible punto de venta de drogas ubicado» en Morón de la Frontera, en el domicilio del condenado.
Seguimiento Policial y Ventas de Drogas
Durante noviembre de 2020, se llevó a cabo un seguimiento a través de diversas vigilancias en la entrada del inmueble, donde los agentes pudieron observar que las transacciones de sustancias estupefacientes a cambio de dinero eran constantes.
El 12 de noviembre de 2020, alrededor de las 18:32 horas, los agentes vieron cómo una persona «se acercó al domicilio» y, tras ser interceptada al salir, se le confiscó 1,03 gramos de resina de cannabis. Posteriormente, el 18 de noviembre de 2020, a las 19:55 horas, los agentes observaron cómo un menor de edad accedía al domicilio en compañía de otros menores, algo que se repetía de manera habitual.
Implicación de Menores y Registro Domiciliario
Los agentes también pudieron comprobar que el acusado involucraba a una menor en la venta de sustancias estupefacientes, quien se encargaba de transportar la droga entre sus ropas para facilitarla a otros, principalmente menores. El 13 de octubre de 2020, esta menor se acercó a otra chica de solo 15 años en un parque cercano al domicilio del acusado, ofreciéndole polen de hachís a cambio de cinco euros, lo que resultó en una transacción exitosa.
El registro policial posterior en el domicilio del acusado reveló la existencia de varios elementos relacionados con la venta de drogas, como una báscula de precisión, diversas libretas con anotaciones de nombres, cantidades y precios, así como papel film transparente. También se encontraron diversas porciones de resina de cannabis, con un peso neto de 489 gramos, además de otras porciones que sumaban casi 286 gramos más.
La sentencia también destaca que el acusado actuó motivado por una grave adicción de larga evolución al alcohol, la cocaína y el cannabis, buscando obtener un beneficio económico para mantener su consumo. Además, se menciona que ha colaborado con la justicia de manera útil para esclarecer los hechos, reconociéndolos.
Por lo tanto, el tribunal ha impuesto una condena de un año y medio de prisión por un delito contra la salud pública, considerando las atenuantes de drogadicción y confesión. La pena ha sido suspendida con la condición de que no delinca nuevamente durante un período de dos años, además de una multa de 5.693,72 euros.