El alcalde de Benamaurel queda exonerado de una trama de estafas en su contra
Un juzgado de Elda, en la provincia de Alicante, ha decidido archivar la causa que pesaba sobre el alcalde socialista de Benamaurel, Juan Francisco Torregrosa. Esta decisión se produce tras la denuncia presentada por el propio regidor en mayo de 2024, en relación a una presunta trama de estafas que utilizaba su nombre y la identidad de una empresa en la que había trabajado anteriormente. El tribunal ha concluido que no existen pruebas suficientes que vinculen a Torregrosa con el delito.
En el auto emitido por la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Elda, se establece que el alcalde no ha participado en la estafa ni ha obtenido ningún beneficio patrimonial de la misma. La decisión de sobreseer provisionalmente el caso se basa en la falta de evidencias que demuestren la implicación del regidor en las acciones delictivas denunciadas por varias víctimas a lo largo de los últimos meses.
El origen del conflicto
La situación que llevó a Juan Francisco Torregrosa a presentar la denuncia se remonta a marzo de 2024, cuando comenzó a recibir numerosas llamadas de ciudadanos de diversas partes de España, quienes se identificaron como víctimas de estafa. Estas personas habían sido engañadas por individuos que, suplantando la identidad del alcalde y utilizando el nombre de una empresa de diseño y publicidad que él había administrado anteriormente, habían puesto en marcha una página web para la venta de contenedores marítimos reciclados.
La empresa en cuestión, denominada Contenedor Subterráneo Sociedad Limitada, había quedado inactiva desde 2009, lo que permitió a los estafadores aprovechar su existencia sin que la sociedad estuviese disuelta. Según la denuncia de Torregrosa, los estafadores utilizaron esta situación para engañar a los consumidores, quienes nunca recibieron los productos por los que habían pagado. Ante esta alarmante situación, el alcalde decidió recurrir a la Guardia Civil para alertar sobre el problema, lo que desencadenó una serie de denuncias y procedimientos judiciales en diferentes localidades.
Consecuencias y liberación del alcalde
A medida que el caso avanzaba, Torregrosa se vio envuelto en una serie de citaciones judiciales que lo llevaron a ser detenido en marzo de 2024, cuando se encontraba en la Comisaría de Policía de Baza para renovar su documento de identidad. A pesar de la gravedad de la situación, fue liberado sin necesidad de pagar fianza, un indicativo de que las autoridades consideraban que no había evidencia suficiente para sostener las acusaciones en su contra.
El auto del juzgado también señala que la cuenta bancaria a la que una de las víctimas de la estafa envió más de mil euros no estaba vinculada a la empresa de la que Torregrosa es administrador. Esto refuerza la decisión del tribunal de archivar el caso, ya que no se ha podido demostrar que el alcalde haya tenido alguna participación en el engaño que llevó a cabo la banda de estafadores. La resolución del juzgado deja abierta la posibilidad de que se presente un recurso, aunque la exoneración del alcalde parece estar bien fundamentada en la falta de pruebas.
