
Bajo el título ‘Cultivando tradición: uso y conservación de semillas locales’, la Universidad de Málaga (UMA) ha sido el escenario del VI Encuentro de Huertos Sociales de Andalucía, celebrado este jueves en el espacio CultivaUMA. Este evento se ha consolidado como un referente bienal para quienes están interesados en la agricultura urbana y la sostenibilidad desde su inicio en 2014, organizado por el Proyecto Ecológico Andalhuerto de la Agencia de Gestión Agraria y Pesquera de Andalucía.
El encuentro se ha llevado a cabo en modalidad semipresencial, permitiendo la participación a través de retransmisiones en directo, chat y encuestas en tiempo real. Está dirigido a usuarios de huertos, personal técnico y gestor de las organizaciones e instituciones responsables, así como a cualquier persona interesada en la temática.
Un espacio innovador para la sostenibilidad
El evento se ha desarrollado en CultivaUMA, un espacio que representa el compromiso con el medio ambiente y la sostenibilidad. Este lugar alberga un huerto ecológico autosuficiente, un huerto sensorial, un área participativa abierta a la comunidad universitaria y a la ciudadanía, así como un huerto de investigación y desarrollo (I+D+i).
Los huertos sociales no solo son espacios de cultivo, sino también guardianes del patrimonio genético agrícola. Cada vez más, los participantes muestran un renovado interés por las variedades locales de semillas, retomando prácticas que han sido valoradas por generaciones de agricultores y agricultoras. Este enfoque no solo fortalece el desarrollo sostenible de los huertos, sino que también promueve un conocimiento más profundo de la horticultura y su impacto en el medio ambiente.
La importancia de la diversidad agrícola en Andalucía
En Andalucía, los huertos sociales y urbanos se han convertido en aliados clave en la conservación de la rica diversidad agrícola, que enfrenta una erosión constante. La variedad de cultivos que caracteriza a estos espacios los convierte en el lugar ideal para proteger y promover las variedades locales, asegurando así un legado único para las generaciones futuras.
La participación en estos huertos no solo fomenta la producción de alimentos, sino que también crea un sentido de comunidad y colaboración entre los participantes. Este intercambio de conocimientos y experiencias es fundamental para el fortalecimiento de la agricultura urbana y la sostenibilidad en la región.
