miércoles, septiembre 9

Entrevista Restawa

Restawa es una plataforma de cartas digitales con código QR para la hostelería creada en Coín (Málaga) por el informático Francisco Díaz Lara. Permite a cualquier bar o restaurante crear y actualizar su carta desde el móvil —precios, alérgenos, menú del día y traducción automática a seis idiomas mediante inteligencia artificial— sin conocimientos técnicos y por 4,90 euros al mes, con 14 días de prueba gratuita. Más de cien negocios trabajan ya con la plataforma. Hablamos con su creador sobre el origen del proyecto, su funcionamiento y los próximos pasos de esta herramienta malagueña.

¿Cómo surgió Restawa y qué necesidad concreta del sector hostelero motivó el desarrollo de la plataforma?

Restawa surgió al observar un problema muy habitual en el sector hostelero: muchos establecimientos tienen dificultades para mantener sus cartas actualizadas de una forma rápida, sencilla y económica.

Cambiar un precio, añadir un plato o retirar un producto agotado puede suponer volver a diseñar e imprimir la carta. También existen soluciones digitales que son demasiado complejas, tienen un coste elevado o se limitan a mostrar un PDF que no resulta cómodo de consultar desde el teléfono móvil.

A partir de esa necesidad decidí crear Restawa, una plataforma que permitiera a cualquier establecimiento gestionar su carta digital sin conocimientos técnicos y actualizarla en cualquier momento desde el móvil o el ordenador.

¿Quiénes forman actualmente el equipo de Restawa y qué experiencia profesional aportan al proyecto?

Restawa es un proyecto creado y dirigido por mí, Francisco Díaz Lara. Soy informático y programador, y desde hace años me dedico al desarrollo de páginas web, aplicaciones y herramientas digitales, especialmente para pequeñas empresas y negocios locales.

Además de mi experiencia tecnológica, durante mi juventud trabajé en el sector de la hostelería. Haber vivido ese trabajo desde dentro me ayuda a comprender mejor su ritmo, sus dificultades y las necesidades reales de quienes gestionan un establecimiento. En hostelería muchas veces no hay tiempo para aprender a utilizar herramientas complejas: las soluciones deben ser rápidas, intuitivas y funcionar bien en mitad de una jornada de trabajo.

Esa combinación entre experiencia tecnológica y conocimiento del sector fue fundamental a la hora de diseñar Restawa. Mi objetivo no era desarrollar una plataforma llena de funciones innecesarias, sino una herramienta práctica que ayudara a resolver problemas cotidianos, como modificar un precio, retirar un plato agotado, actualizar el menú del día o traducir la carta para los clientes extranjeros.

Aunque me encargo personalmente del desarrollo, el diseño, la evolución de la plataforma y la atención a los establecimientos, también cuento con la ayuda de mi mujer, Lucía Valero, que colabora conmigo en la parte contable y administrativa. Su apoyo es muy importante para poder organizar el proyecto y atender correctamente el crecimiento que estamos experimentando.

Actualmente ya trabajamos con más de cien negocios, lo que nos permite mantener un contacto muy directo con propietarios y profesionales de distintos sectores. Escuchar sus dudas, sus sugerencias y los problemas que encuentran en su día a día es una parte esencial del desarrollo de Restawa, porque muchas de las mejoras de la plataforma nacen precisamente de esas conversaciones.

Trabajamos desde Coín, en Málaga, y para nosotros también es importante demostrar que se pueden crear proyectos tecnológicos con capacidad para llegar a negocios de cualquier lugar desde un municipio malagueño, manteniendo al mismo tiempo un trato cercano y personal.

¿A qué tipo de establecimientos se dirige principalmente el servicio y qué necesidades comparten sus clientes?

Restawa está dirigido principalmente a restaurantes, bares, cafeterías, hamburgueserías, pizzerías, chiringuitos, gastrobares y, en general, a cualquier establecimiento que necesite mostrar su oferta gastronómica de una manera clara y actualizada.

Aunque cada negocio tiene unas características diferentes, la mayoría comparte necesidades muy parecidas: modificar precios rápidamente, organizar la carta por categorías, indicar los alérgenos, ocultar platos que se han agotado, publicar un menú del día y atender mejor a los clientes extranjeros.

Mi intención ha sido crear una plataforma que pueda resultar útil tanto para un pequeño bar familiar como para un restaurante con una carta mucho más amplia.

¿Cómo funciona el proceso de creación y actualización de una carta digital desde el panel de gestión?

El proceso está diseñado para que sea lo más sencillo posible.

El establecimiento entra en su panel de gestión y crea las categorías que necesite, como entrantes, carnes, pescados, postres, bebidas o cualquier otra sección propia de su carta.

Dentro de cada categoría puede añadir los platos, introducir su nombre, descripción y precio, indicar los alérgenos y configurar las distintas opciones disponibles.

Una vez publicada la carta, queda vinculada a un código QR. Desde ese momento, cualquier modificación realizada en el panel aparece automáticamente en la carta digital.

Eso significa que el establecimiento puede cambiar un precio, corregir un texto o desactivar un plato sin tener que generar otro código QR ni volver a imprimirlo.

Además, he intentado que todo pueda gestionarse cómodamente desde el teléfono móvil, porque sé que muchos propietarios realizan estos cambios mientras están trabajando en el propio establecimiento.

¿Qué elementos puede personalizar cada establecimiento para adaptar la carta y el código QR a su identidad corporativa?

Cada establecimiento puede añadir su logotipo, una imagen principal, sus datos de contacto, sus horarios y los enlaces a sus redes sociales.

También puede organizar libremente las categorías y los productos para que la estructura de la carta se adapte completamente a su negocio.

La idea es que la carta digital no parezca una página genérica e idéntica para todos, sino que conserve la imagen y la personalidad de cada establecimiento.

El código QR puede colocarse en las mesas, el escaparate, una carta impresa, un expositor o incluso compartirse directamente a través de las redes sociales.

¿Cómo se aplica la inteligencia artificial en la traducción automática de las cartas y qué idiomas están disponibles actualmente?

La inteligencia artificial se utiliza para traducir automáticamente el contenido de la carta.

El establecimiento introduce los nombres y las descripciones de sus platos en español y el sistema puede generar las traducciones sin que el propietario tenga que copiar cada texto en herramientas externas o contratar la traducción completa de la carta.

Actualmente, Restawa permite mostrar el contenido en seis idiomas: español, inglés, francés, alemán, italiano y japonés.

Esta función puede ser especialmente útil en zonas turísticas, donde una carta bien traducida ayuda al cliente a comprender mejor los platos y también reduce muchas preguntas durante el servicio.

Uno de mis objetivos era que esta tecnología fuera realmente útil para el negocio y que no se incorporara simplemente como una función llamativa. En este caso, la inteligencia artificial permite ahorrar tiempo y mejorar la atención a los clientes extranjeros.

¿Qué herramientas ofrece Restawa para gestionar aspectos como los alérgenos, la disponibilidad de los platos o el menú del día?

Cada producto puede incluir la información correspondiente a los alérgenos para que el cliente pueda consultarla directamente desde la carta.

El establecimiento también puede activar o desactivar un plato en cualquier momento. Por ejemplo, si un producto se agota durante el servicio, puede ocultarlo temporalmente y volver a mostrarlo cuando esté disponible, sin necesidad de eliminarlo.

Restawa incluye además una sección específica para gestionar el menú del día. Se pueden crear distintos menús, duplicar uno anterior para modificarlo rápidamente y decidir cuál debe aparecer publicado en cada momento.

He intentado incorporar pequeñas funciones que, aunque puedan parecer simples, tienen mucha utilidad en el trabajo diario de un restaurante.

¿Qué diferencias presenta Restawa frente a otras soluciones de cartas digitales y códigos QR disponibles para el sector hostelero?

Creo que una de las principales diferencias es que Restawa nace como una herramienta sencilla y cercana.

No quería crear una plataforma cargada de opciones que la mayoría de los establecimientos nunca utilizaría. Mi prioridad ha sido reunir las funciones realmente necesarias y hacer que sean fáciles de utilizar.

Restawa incluye la gestión de categorías y productos, información sobre alérgenos, disponibilidad de platos, menú del día y traducción automática mediante inteligencia artificial.

También he querido mantener un precio claro y asequible. El servicio cuesta 4,90 euros al mes, dispone de 14 días de prueba gratuita y el código QR está incluido sin ningún coste adicional.

Otra diferencia es el trato directo. Al ocuparme personalmente del proyecto, los establecimientos no hablan con una estructura anónima o con distintos departamentos. Pueden trasladarme directamente sus dudas, problemas o sugerencias.

Para mí, esa cercanía es muy importante, sobre todo cuando se trabaja con pequeños negocios.

¿Qué impacto puede tener la utilización de una carta digital en la gestión diaria, la atención al cliente y la actualización de la oferta gastronómica?

El primer impacto es la rapidez con la que se pueden realizar los cambios.

Un restaurante puede modificar un precio, añadir un plato nuevo, corregir una descripción o retirar un producto agotado en pocos segundos.

Esto reduce los gastos de impresión y evita que los clientes consulten cartas con precios o productos desactualizados. También permite adaptar más fácilmente la oferta a los productos de temporada, las promociones o los cambios del menú.

Para el cliente, supone acceder a una carta más clara, consultar los alérgenos y elegir el idioma en el que quiere verla.

No considero que una carta digital deba sustituir la atención personal del camarero. Al contrario, debe servir para facilitarle el trabajo. Si el cliente ya dispone de cierta información, el personal puede centrarse más en aconsejar, resolver dudas concretas y ofrecer una mejor atención.

¿Cuáles son los próximos objetivos de Restawa y qué nuevas funciones o líneas de desarrollo contempla incorporar a la plataforma?

Mi objetivo más inmediato es seguir mejorando la plataforma y conseguir que cada vez más establecimientos conozcan Restawa y puedan probarla.

Al ser un proyecto que gestiono personalmente, puedo ir desarrollándolo de una manera muy cercana a las necesidades reales de sus usuarios. Muchas de las próximas mejoras surgirán precisamente de las sugerencias de los propios establecimientos.

Entre las funciones que estoy estudiando se encuentran nuevas opciones de personalización, la incorporación de más idiomas y un sistema de estadísticas que permita conocer qué categorías o productos reciben más visitas.

También tengo en mente posibles herramientas relacionadas con las reservas, los pedidos y la comunicación con los clientes.

No obstante, quiero incorporar cualquier nueva función de forma progresiva. Mi intención es que Restawa crezca sin perder una de sus principales cualidades: que siga siendo una plataforma sencilla, económica y fácil de gestionar.

DIRECCION: Av. Reina Sofía, 35, 29100 Coín, Málaga, España