El Consejo de Ministros ha dado luz verde a un importante proyecto en la provincia de Cádiz que busca mejorar la conexión entre la autovía A-7 y el Puerto Bahía de Algeciras. Con una inversión autorizada de 19,1 millones de euros, sin incluir el IVA, esta obra busca no solo optimizar el tránsito vehicular, sino también integrar de manera armónica la infraestructura en su entorno urbano.
Detalles de la obra
El ámbito de actuación se ubicará en el tramo que va desde el enlace de La Menacha hasta el túnel que da acceso a las instalaciones portuarias. Entre las intervenciones más significativas se incluye la duplicación de la calzada actual de la conexión entre la A-7 y la N-357. Para ello, se construirá una nueva calzada deprimida que contará con dos carriles y estará confinada entre pantallas de pilotes de hormigón, destinada al tráfico que se dirige en sentido Puerto-Málaga. De este modo, el túnel que actualmente opera de manera bidireccional se convertirá en unidireccional, permitiendo un mejor flujo de vehículos en dirección Málaga-Puerto.
Además, la mejora de la conexión implica una reordenación del viario local. Se contempla la reubicación de varias vías existentes, como el ramal Puerto-Glorieta, que se resolverá mediante un nuevo carril de salida desde el tronco principal hacia una nueva glorieta situada en la avenida del Cuerpo Nacional de Policía. Esta glorieta facilitará la conexión con la glorieta de la A-7 a través de dos viales urbanos. También se modificará la vía de servicio que se dirige hacia el enlace de La Menacha.
Impacto ambiental y urbanístico
El proyecto no solo se centra en la mejora del tráfico, sino que también incluye una serie de actuaciones destinadas a la integración urbanística del entorno. Se llevarán a cabo trabajos de acondicionamiento urbano, revegetación y restauración paisajística con el objetivo de lograr una adecuada integración de la infraestructura en el tejido urbano de Algeciras. Estas medidas buscan no solo mejorar la funcionalidad del acceso al puerto, sino también minimizar el impacto visual y acústico de la obra en la comunidad.
Dentro de las medidas correctoras, se ha previsto la instalación de pantallas acústicas metálicas que ayudarán a mitigar el impacto acústico durante la fase de explotación. Estas acciones reflejan un compromiso con la sostenibilidad y el bienestar de los residentes en la zona, asegurando que el desarrollo de la infraestructura no comprometa la calidad de vida de la población local.