domingo, octubre 4

Jie ense contribuye a un importante avance en el campo andaluz

Un avance significativo en la investigación del hongo del olivo

El sector del olivar ha alcanzado un nuevo hito gracias a la investigación realizada por un equipo de expertos, que incluye a la jie
ense Cristina Estudillo Cazorla. Natural de Peal de Becerro, Estudillo ha participado en la secuenciación del genoma completo del hongo “Pseudocercospora cladosporioides”, responsable del emplomado del olivo, un problema que afecta a la producción y calidad del aceite de oliva. Este esfuerzo ha sido posible gracias a una colaboración entre los departamentos de Agronomía y Genética de la Universidad de Córdoba (UCO), lo que resalta la importancia de la investigación multidisciplinaria en la solución de problemas agrícolas.

La información sobre el genoma del hongo ha sido puesta a disposición de la comunidad científica, lo que permitirá un avance en el estudio de esta enfermedad. Juan Moral, investigador a cargo de la parte relacionada con la fitopatología, explicó que uno de los principales desafíos fue obtener ADN y ARN de calidad. Para ello, fue fundamental desarrollar un protocolo de aislamiento preciso, que garantizara la integridad del material genético. Esta fase inicial fue crucial para el posterior análisis bioinformático, que permitió la secuenciación del genoma mediante tecnología avanzada.

Desentrañando los mecanismos de infección del hongo

Una vez obtenido el material genético de alta calidad, los investigadores utilizaron combinaciones de técnicas de secuenciación de cadenas cortas y largas para generar un ensamblaje del genoma de 53 Mb. A través de este proceso, se identificaron más de 14.000 genes, lo que abre nuevas vías para el entendimiento de cómo el hongo interactúa con su huésped, el olivo. José V. Die, quien lidera la parte genética del trabajo, subrayó que entre los hallazgos más significativos se encuentran 491 genes dedicados exclusivamente a la degradación de la pared celular del olivo. Este descubrimiento sugiere que la degradación de esta pared es el primer mecanismo de ataque del hongo.

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Además, se identificaron 434 proteínas efectoras que actúan como inhibidores de los mecanismos de resistencia del olivo. Este conocimiento es fundamental, ya que proporciona herramientas valiosas para el desarrollo de variedades de olivo resistentes al emplomado. Cristina Estudillo, autora principal de la investigación, destacó que estos hallazgos no solo permiten avanzar en los programas de mejora genética, sino que también profundizan en el estudio de la interacción entre el hongo y el olivo, con el objetivo de mitigar el impacto de esta enfermedad en la producción de aceite de oliva.