La Cruz Tau se erige en La Rábida como símbolo de la herencia franciscana
Este sábado, la Diputación de Huelva ha inaugurado una nueva Cruz Tau en la Plaza de los Frailes de La Rábida, un acto que no solo destaca por la presencia de esta escultura de cuatro metros de altura, sino por la conmemoración del 800 aniversario del tránsito de San Francisco de Asís. Esta obra, creada por el escultor José Manuel Díaz Benítez, conocido como Chiqui Díaz, simboliza la profunda conexión de la orden franciscana con este emblemático enclave de la provincia de Huelva.
El evento ha contado con la presencia del presidente de la Diputación, David Toscano, quien estuvo acompañado por figuras destacadas como el diputado de la Unidad de Gestión de La Rábida, Juan Daniel Romero; la alcaldesa de Palos de la Frontera, Milagros Romero; y el prior del Monasterio de La Rábida, fray Manuel Vallecillo. Toscano ha subrayado el significado histórico de la instalación de la Cruz Tau en este lugar, que ha sido fundamental para la orden franciscana desde antes de la llegada de Cristóbal Colón.
Un símbolo de la historia y la cultura franciscana
Durante su intervención, el presidente Toscano enfatizó que la presencia de los franciscanos en La Rábida ha sido continua a lo largo de los siglos, destacando su papel en la historia del descubrimiento de América. “Para nosotros La Rábida es el lugar más emblemático de la provincia de Huelva, el lugar donde todo empezó”, afirmó Toscano. La Tau, que San Francisco adoptó como símbolo personal y que posteriormente llegó a representar a toda la orden, se erige ahora como un homenaje a la comunidad franciscana que ha mantenido viva la esencia de este lugar.
La alcaldesa Romero también se unió a la celebración, calificando el momento como “histórico”. La nueva escultura, según comentó, no solo honra la tradición franciscana, sino que también se suma a los atractivos turísticos de La Rábida, permitiendo a los visitantes conocer más sobre la historia de los frailes en la región. “Hacía falta y la Diputación lo ha conseguido”, resumió Romero, destacando la importancia de la obra para el legado cultural del enclave.
Una obra de arte en diálogo con el entorno
El prior del Monasterio, fray Manuel Vallecillo, expresó su gratitud hacia la Diputación y el Ayuntamiento por la instalación de la Cruz Tau, subrayando la conexión que esta escultura establece entre el monasterio y el Muelle de las Carabelas. “Franciscanismo y espíritu colombino se unen en una misma tarea desde hace ya cinco siglos”, apuntó Vallecillo, resaltando la importancia de la Tau en la representación de la historia y la cultura local.
La Cruz Tau, realizada en acero inoxidable, presenta un acabado pulido en espejo que refleja el entorno, lo que la convierte en una obra viva que cambia con la luz del día. El artista Chiqui Díaz explicó que el acabado cobrizo de la parte posterior de la escultura, que mira hacia el este, simboliza el amanecer, mientras que la cara opuesta dialoga con la luz del atardecer. “Es una escultura viva, porque según la luz y lo que haya alrededor siempre será diferente”, comentó Díaz.
Situada a los pies del Monasterio de La Rábida, junto al huerto franciscano, la Cruz Tau se suma a las iniciativas de la Diputación para mejorar la integración del espacio, convirtiéndolo en un lugar de encuentro para los visitantes. Con esta nueva escultura, La Rábida refuerza su papel como uno de los enclaves patrimoniales más singulares de la provincia, haciendo visible la herencia franciscana que ha perdurado a través de los siglos.
