sábado, octubre 3

Maíllo resalta la declaración de la ‘Desbandá’ como un sitio de memoria frente al fascismo ya establecido.

GRANADA, 9 – El coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha resaltado la reciente declaración de ‘La Desbandá’ como Lugar de Memoria Democrática. Este evento, que se refiere al éxodo, persecución y masacre de la población civil entre Málaga y Almería en febrero de 1937, adquiere una especial relevancia en el contexto actual, donde el fascismo «no es que sea una amenaza», sino que «está ya instalado», como evidenció la cumbre de Patriotas celebrada en Madrid el día anterior.

Durante su intervención ante los medios en Salobreña (Granada), en el marco de su participación en la cuarta etapa de ‘La Desbandá’, Maíllo también se pronunció sobre un presunto caso de violencia de género ocurrido en Benalmádena, donde una mujer de 49 años fue asesinada en presencia de sus hijos. En este sentido, el coordinador expresó su condena absoluta hacia este nuevo crimen machista en la localidad malagueña.

Reconocimiento de ‘La Desbandá’

Maíllo destacó la importancia de la declaración de ‘La Desbandá’ como un lugar de «éxodo, masacre y persecución» y calificó como «muy emocionante» la lectura del decreto que lo aprueba, recomendando a todos su consulta. Este acuerdo, publicado recientemente en el Boletín Oficial del Estado (BOE), describe este episodio como «uno de los más cruentos de la Guerra de España».

El coordinador subrayó que esta masacre afectó a entre 200.000 y 300.000 personas, lo que resalta la magnitud del sufrimiento vivido durante ese periodo. Para Maíllo, la relevancia de ‘La Desbandá’ se intensifica en un momento en que el fascismo se encuentra presente en la sociedad, haciendo referencia a la cumbre internacional de partidos de extrema derecha que tuvo lugar en Madrid, donde se reunieron figuras prominentes como el primer ministro húngaro, Viktor Orban, y la líder de Agrupación Nacional, Marine Le Pen.

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El desafío del fascismo en la actualidad

Según Maíllo, estos grupos intentan «reconquistar lo que perdieron» y reintroducir una política de odio y «toxicidad». A su juicio, el fascismo es un «virus» que se disuelve ante la memoria histórica, ya que se ve reflejado en sus propias barbaridades y discursos de odio. En este sentido, enfatizó que la memoria democrática y el feminismo son los principales enemigos de la extrema derecha, y por ello es fundamental reivindicarlos y preservarlos.

El coordinador de Izquierda Unida también hizo hincapié en la necesidad de mantener la lucha contra la extrema derecha a través de la conquista de derechos, la reducción de la jornada laboral y el aumento del salario mínimo. Asimismo, se refirió al acuerdo sobre el reparto de menores extranjeros no acompañados, que el Partido Popular podría intentar «boicotear».

La memoria como símbolo de resistencia

Para Maíllo, los fascistas buscan reemplazar la democracia con un «programa y modelo autoritario». En este contexto, cualquier lugar de memoria se convierte en un «símbolo profundo antifascista» y un emblema de la democracia. La defensa de estos espacios es crucial para contrarrestar el avance de ideologías que amenazan los valores democráticos.

La declaración de ‘La Desbandá’ como Lugar de Memoria Democrática no solo honra a las víctimas de aquel trágico episodio, sino que también sirve como un recordatorio de la importancia de la memoria histórica en la lucha contra el fascismo y la promoción de una sociedad más justa e igualitaria.