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La portavoz del grupo parlamentario de Por Andalucía, Inma Nieto, ha expresado su preocupación tras el reciente cambio en la Delegación Territorial de Sevilla. Este puesto ha sido asumido por Sylvia Pozo, quien anteriormente se desempeñó como delegada de Deporte y Promoción de la Salud del Ayuntamiento de Sevilla, reemplazando a Manuel Molina, exgerente del Hospital Virgen del Rocío. Nieto ha señalado que «parece que el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, no quiere enterarse de que la crisis del cribado afecta a mujeres de toda la comunidad».

Incertidumbre entre las mujeres afectadas
Nieto ha manifestado en un audio enviado a los medios que «ni el cese ni la dimisión del exgerente del Hospital Virgen del Rocío despejan las dudas que tienen las mujeres, ni las de Sevilla ni las del resto de las provincias». En un tono crítico, ha planteado la pregunta: «¿O es que este señor dio la orden de que no se avisara a las mujeres que tenían pruebas dudosas en Córdoba, Málaga o Cádiz?».
La portavoz ha enfatizado que la situación actual refleja una falta de atención por parte del Gobierno de Moreno hacia las mujeres que están sufriendo las consecuencias de la crisis del cribado. «Parece que el Gobierno no quiere enterarse de que hay mujeres afectadas en toda Andalucía», ha afirmado, sugiriendo que es necesario buscar a los verdaderos responsables de esta problemática.
Demandas de responsabilidad y transparencia
En este contexto, Nieto ha instado a que se ofrezcan explicaciones claras sobre la situación. «Habrá que mirar un poco más arriba para encontrar a los verdaderos responsables y ofrecer, de una vez por todas, las explicaciones que se nos están ocultando», ha concluido. Esta declaración resalta la creciente inquietud entre la ciudadanía sobre la gestión de la salud pública en la región.
La crisis del cribado no solo afecta a las mujeres de Sevilla, sino que se extiende a otras provincias, lo que subraya la necesidad de una respuesta coordinada y efectiva por parte de las autoridades sanitarias. La falta de comunicación y la incertidumbre en torno a los procedimientos de salud han generado un clima de desconfianza que requiere atención inmediata.
