
GRANADA, 9 – El parlamentario andaluz Gerardo Sánchez ha expresado su preocupación por el desinterés mostrado por la Junta de Andalucía en relación con los despidos que afectan al conjunto patrimonial de la Alhambra y el Generalife. En este sentido, ha instado al gobierno regional a «poner orden en su nefasta política laboral» en el emblemático monumento.
Durante una concentración convocada por los trabajadores afectados este domingo, Sánchez ha manifestado su apoyo y ha lamentado que el gobierno de Moreno «haya dado la espalda a los trabajadores, algunos con 15 años de servicio, y no haya hecho nada por revertir esta situación».
Reacciones ante la falta de acción gubernamental
El parlamentario socialista ha recordado que hace poco más de un mes solicitó a la consejera de Cultura en el Parlamento andaluz que tomara medidas para evitar llegar a este punto crítico, pero ha señalado que la respuesta ha sido la indiferencia y la falta de acción. «La falta de compromiso de la Junta ha quedado patente», ha afirmado, al tiempo que ha criticado que un grupo de empleados de la Alhambra y el Generalife se haya visto obligado a dejar sus puestos de trabajo tras quedar fuera del proceso de estabilización de la plantilla.
Asimismo, ha cuestionado la efectividad del plan de ampliación de personal que fue anunciado con gran pompa por el gobierno de Moreno, preguntándose: «¿No hubiera sido lo más lógico integrar a este personal en dicho plan para evitar que, tras más de 15 años de trayectoria en algunos casos, tuvieran que abandonar su trabajo?» Esta interrogante resalta la frustración de los trabajadores y la falta de respuestas concretas por parte de la administración.
Demandas al gobierno andaluz
Gerardo Sánchez ha exigido al gobierno andaluz del Partido Popular que cumpla con su promesa de crear 187 nuevos puestos de trabajo y que se tome en serio la gestión de la Alhambra y el Generalife, especialmente en lo que respecta a la situación laboral de los empleados. La crítica se centra en la necesidad de garantizar la estabilidad y el bienestar de aquellos que han dedicado años de su vida al cuidado y mantenimiento de uno de los patrimonios más importantes de España.
La situación actual ha puesto de manifiesto la urgencia de una respuesta efectiva por parte de la Junta de Andalucía, que debe abordar las preocupaciones de los trabajadores y asegurar que no se repitan casos de despidos injustificados. La Alhambra y el Generalife, como símbolos culturales, merecen una gestión que priorice tanto su conservación como el bienestar de quienes contribuyen a su legado.
