El Pleno del Ayuntamiento de Almonte rechaza la ordenanza de la zona ORA
El Ayuntamiento de Almonte, en la provincia de Huelva, ha tomado la decisión de rechazar la ordenanza reguladora de la zona de aparcamiento ORA en Matalascañas. Esta votación se llevó a cabo el pasado viernes, y los votos en contra provinieron de los concejales no adscritos, así como de representantes de Mesa de Convergencia, PSOE y Vox. Curiosamente, esta negativa se produjo en el mismo día en que se estaba iniciando la implementación de la ordenanza, lo que ha generado un amplio debate en la localidad.
La concejal de Almonte, Victoria Cáceres, ha defendido la necesidad de esta ordenanza, argumentando que no se trata solo de un sistema de estacionamiento regulado, sino de una oportunidad para transformar Matalascañas en un destino turístico moderno y accesible. Cáceres ha enfatizado que el proceso para la aprobación de la ordenanza ha seguido todas las garantías legales y ha pasado por diversos trámites administrativos, incluyendo la revisión del Tribunal de Cuentas. Asegura que el contrato con la empresa encargada de gestionar la zona ORA ya está firmado, lo que implica la urgencia de su aprobación para regular el tráfico en la zona.
La concejal también ha aclarado que la regulación no afecta a toda la playa, sino que se limita a las áreas más estratégicas, clasificadas en tres zonas según su cercanía al mar. En su intervención, subrayó que esta medida es lógica y progresiva, implementada con éxito en numerosos municipios de España, y que incluye bonificaciones para los residentes de Matalascañas.
Argumentos a favor y en contra de la medida
El alcalde de Almonte, Francisco Bella, apoyó la propuesta y argumentó que la implementación de la zona ORA busca que los visitantes contribuyan de manera equitativa al mantenimiento de los servicios en la localidad. Bella destacó que la carga financiera no recae únicamente sobre los habitantes de Matalascañas y El Rocío, que históricamente han sido considerados como los núcleos que sostienen a Almonte. Según sus palabras, la llegada masiva de turistas en temporada alta requiere una regulación que garantice la sostenibilidad del destino.
Sin embargo, la oposición ha expresado su desacuerdo con el proceso y la forma en que se ha llevado a cabo la implementación de la ordenanza. Miguel Ángel Jiménez García, concejal no adscrito, criticó la inconsistencia entre la aprobación de la ordenanza y el inicio del servicio, sugiriendo que esto podría vulnerar la legalidad. Por su parte, José Joaquín de la Torre, portavoz de Vox, mostró su apoyo a la idea de la zona ORA, pero demandó que no se extienda a toda la playa, abogando por un consenso que evite problemas futuros.
Manuel Larios González, de Mesa de Convergencia, cuestionó la prisa del Ayuntamiento al implementar la zona ORA sin la aprobación previa de la ordenanza regulatoria. También expresó su preocupación por el enfoque recaudatorio de la medida, mencionando una sanción de 80 euros por infracciones leves, la cual consideró excesiva y sin posibilidad de bonificación, a diferencia de lo que ocurre en otras localidades con sistemas similares.
Un futuro incierto para Matalascañas
El portavoz del PSOE, José Miguel Espina, se sumó a las críticas, calificando la extensión de la zona ORA como un «despropósito». Espina hizo hincapié en que, aunque hay un pliego de condiciones aprobado, la problemática surgió durante la licitación, dado que se ha comenzado a cobrar el canon sin contar con la ordenanza debidamente aprobada en el Pleno. Este hecho podría llevar a cuestionar la validez de los cobros realizados hasta el momento.
La situación en Matalascañas genera incertidumbre, no solo entre los concejales, sino también entre los ciudadanos que ven en la regulación del aparcamiento una medida necesaria, pero que debe ser bien estructurada para no afectar negativamente el turismo y la calidad de vida en la localidad. La discusión en torno a la zona ORA pone de manifiesto la complejidad de la gestión municipal y la necesidad de encontrar un equilibrio entre el desarrollo turístico y el bienestar de los residentes.
