Las lapas ferrugíneas alcanzan los 65.000 ejemplares adultos en el litoral andaluz en solo tres años

Aumento significativo de la población de lapas ferrugíneas en Andalucía

Las lapas ferrugíneas, un molusco gasterópodo marino exclusivo del Mediterráneo, han visto un notable incremento en su población a lo largo de los últimos años en el litoral andaluz. Según el último censo, realizado en 2025, se estima que la población adulta de esta especie alcanza alrededor de 65.000 ejemplares, más del doble de los 30.000 registrados en 2022. Este aumento es el resultado de un seguimiento sistemático iniciado por la Junta de Andalucía en 2010, cuando solo se contaban 1.800 ejemplares en toda la región.

El Programa de Medio Marino de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente ha sido clave para el monitoreo de esta especie. A través de estos trabajos, se ha logrado observar la evolución de la lapa ferrugínea, su distribución a lo largo del litoral y la incorporación de nuevos individuos a las poblaciones existentes. Sin embargo, a pesar del crecimiento, las lapas ferrugíneas siguen siendo vulnerables y su distribución continúa siendo fragmentada.

Características y hábitat de la lapa ferrugínea

La lapa ferrugínea, conocida científicamente como Patella ferruginea, puede alcanzar hasta diez centímetros y se caracteriza por las gruesas costillas de su concha, que presentan un color rojizo similar al óxido. Su hábitat se encuentra en las zonas rocosas cercanas a la costa, donde se fija fuertemente al sustrato y está expuesta a las variaciones de las mareas y la acción del oleaje. Aunque su proximidad a la costa facilita su monitoreo, también la hace susceptible a las alteraciones del medio ambiente y a la presión humana.

Desde 2014, se ha destacado el fenómeno del reclutamiento, que se refiere a la incorporación de nuevos ejemplares a la población. Este proceso ha contribuido al crecimiento observado en la población de lapas ferrugíneas. Además, el seguimiento ha revelado que las poblaciones en Andalucía no dependen exclusivamente de larvas provenientes de Ceuta y Gibraltar, ya que se ha comprobado que la Bahía de Algeciras tiene la capacidad de reproducirse y generar nuevos individuos de forma autónoma.

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Desafíos y vulnerabilidades de la especie

A pesar de las cifras prometedoras, el crecimiento de la población de lapas ferrugíneas enfrenta varios desafíos. Una parte significativa de los ejemplares juveniles no logra alcanzar la madurez, lo que indica una alta mortalidad en las primeras etapas de vida. Esto subraya la importancia de realizar un seguimiento que no solo cuente el número de ejemplares, sino que también evalúe su tamaño y las proporciones entre jóvenes y adultos.

En 2025, aunque se observó un ligero descenso en la densidad de individuos adultos y en los niveles de reclutamiento con respecto a 2024, la tendencia general sigue siendo positiva. Las mayores concentraciones de lapas ferrugíneas se encuentran en la provincia de Cádiz, especialmente en la Bahía de Algeciras. Sin embargo, la concentración de la especie en unas pocas zonas plantea un riesgo significativo ante posibles catástrofes ambientales, como derrames de petróleo, que podrían impactar gravemente en la población andaluza.

La protección de su hábitat es esencial, y aproximadamente el 50% de los individuos se encuentra en espacios naturales protegidos. No obstante, la vulnerabilidad de la especie persiste debido a las alteraciones en el litoral y la mortalidad elevada de los ejemplares jóvenes, lo que requiere un enfoque continuo y vigilante para garantizar la sostenibilidad de la lapa ferrugínea en el futuro.