La Consejería de Educación ha realizado un significativo esfuerzo en la formación de docentes de Formación Profesional (FP) durante el curso 2025-2026, alcanzando un total de 4.901 profesionales capacitados a través de 162 acciones educativas. Estas iniciativas se llevaron a cabo en colaboración con 20 centros del profesorado y el recién creado Centro Andaluz del Profesorado para la Innovación en FP, que se estableció con el objetivo de modernizar la enseñanza y adaptarla a las demandas del mercado laboral.
Este enfoque formativo se inscribe dentro del III Plan Andaluz de Formación Permanente del Profesorado, que busca conectar la educación con la realidad productiva y el empleo, un aspecto crucial en el contexto actual. Las acciones implementadas están alineadas con seis ejes de actuación que destacan la importancia de la digitalización, la sostenibilidad, la innovación pedagógica, así como la formación práctica en empresas dentro del nuevo sistema de FP dual.
Actualización del profesorado en sectores estratégicos
El eje principal de esta estrategia formativa ha sido la actualización continua de los docentes en familias profesionales que son consideradas clave para el desarrollo económico y social de Andalucía. De los 162 cursos realizados, un total de 81 se han centrado en esta actualización, lo que representa el 50% del total. Las áreas de mayor énfasis han sido las vinculadas a sectores como la industria, energía, sanidad, agricultura y servicios. En particular, la familia de Sanidad ha sido la que más cursos ha concentrado, con un total de 18, seguida por la de Agraria con 11, y Transporte y Mantenimiento de Vehículos con nueve.
En el ámbito sanitario, los docentes han recibido formación en áreas críticas como emergencias sanitarias y soporte vital avanzado, además de actualizaciones en tecnologías de diagnóstico como la tomografía axial computarizada (TAC), resonancia magnética, radiodiagnóstico y laboratorio clínico. Por su parte, la familia de Transporte y Mantenimiento de Vehículos ha incluido cursos sobre vehículos híbridos y eléctricos, así como el uso de simuladores para el transporte y la logística. La formación en la familia Agraria ha abarcado desde técnicas de injertos en agricultura hasta el uso de drones en agricultura de precisión y formación en apicultura ecológica.
Competencias digitales y sostenibilidad
Otro eje relevante en esta estrategia formativa ha sido el refuerzo de las competencias transversales en digitalización y sostenibilidad, que ha dado lugar a 31 cursos, representando el 19,13% del total de acciones realizadas. Esta área de formación tiene como objetivo alinear la enseñanza con los avances tecnológicos y las transformaciones del mercado laboral, lo cual es esencial para preparar a los futuros profesionales.
Entre los cursos ofrecidos en este ámbito destacan los modelos digitales 3D BIM para la gestión integral de proyectos de construcción, el uso de software de gestión empresarial y la aplicación de inteligencia artificial generativa en la docencia. Estas iniciativas son fundamentales para asegurar que los docentes estén al tanto de las herramientas y tecnologías más actuales que puedan influir en la educación y el entorno laboral de sus alumnos.
Metodologías activas y colaboración con empresas
La capacitación en metodologías activas de enseñanza-aprendizaje ha constituido el cuarto eje de actuación, con la realización de 11 cursos que representan el 6,8% del total. Estos cursos han abarcado temas como aulas inmersivas, metodologías innovadoras para la FP a distancia mediante ‘ExeLearning’, y educación emocional. Este enfoque busca impulsar una enseñanza más dinámica y adaptada a las necesidades de los estudiantes, fomentando un aprendizaje más significativo.
El cuarto eje también ha estado enfocado en la colaboración con centros educativos y empresas, promoviendo redes de trabajo que faciliten proyectos conjuntos de innovación e investigación. Estas iniciativas han sido organizadas por el Centro Andaluz del Profesorado para la Innovación en FP, y han incluido encuentros sobre innovación, emprendimiento y el fomento de vocaciones STEM, contribuyendo a mejorar la calidad de la enseñanza y el vínculo entre la educación y el mundo laboral.
Finalmente, un último eje de actuación ha sido la formación para ejercer como personas asesoras y evaluadoras del procedimiento de acreditación de competencias profesionales. Este procedimiento es esencial para certificar la experiencia laboral y la formación no formal de los trabajadores, lo que otorga un reconocimiento valioso a la trayectoria de los profesionales en el mercado laboral.
