El pasado viernes, la Universidad de Córdoba (UCO) tuvo una destacada presencia en la 71.ª Fiesta de la Vendimia, donde su rector, Manuel Torralbo Rodríguez, fue nombrado Capataz de Honor. Durante su intervención, Torralbo subrayó la calidad y singularidad de los vinos Montilla-Moriles, así como su estrecho vínculo con el territorio, en un acto que se llevó a cabo en el emblemático patio de «La Marquesina» de Bodegas Pérez Barquero. En esta ocasión, el rector aprovechó para anunciar el apoyo de la UCO a la candidatura de Montilla como Ciudad Española del Vino en 2027. «Ojalá dentro de un año podamos celebrar juntos ese reconocimiento», expresó Torralbo, enfatizando que esta candidatura representa una valiosa oportunidad para promover no solo los vinos, sino también la gastronomía, el territorio y el enoturismo, acercando así Montilla-Moriles a las nuevas generaciones.
En su discurso, el rector utilizó las matemáticas como hilo conductor para abordar la rica cultura vitivinícola de la comarca. Planteó la cuestión de “¿cuánto cabe realmente en una copa de vino?”, para explorar elementos fundamentales como las antiguas unidades de medida, la geometría de los toneles, y la maduración de la uva Pedro Ximénez. Torralbo destacó que el valor de un vino no se limita a sus magnitudes físicas o económicas, sino que en cada copa se encuentran la tierra, el trabajo, el tiempo, el conocimiento, la cultura y la memoria acumulada a lo largo de generaciones. También hizo hincapié en el papel histórico de las mujeres en las viñas y bodegas montillanas, reclamando un mayor reconocimiento para su contribución, frecuentemente desatendida. Para cerrar su intervención, el rector recordó unos versos de Calixto Torres dedicados a Montilla, y brindó “por la vida que cabe en una copa de Montilla-Moriles”.
Vínculo histórico entre la UCO y el sector vitivinícola
El rector Torralbo también dedicó parte de su discurso a la larga relación que mantiene la Universidad de Córdoba con Montilla y su sector vitivinícola, una conexión que se ha forjado a través de la docencia, investigación, transferencia de conocimiento y colaboración institucional. Este vínculo se ve reflejado en la labor de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y de Montes (ETSIAM), cuyo profesorado ha contribuido durante décadas al estudio y mejora del viñedo, así como a la producción y comercialización del vino. Además, la colaboración con la Estación Enológica de Montilla ha sido fundamental, ya que sus instalaciones se utilizan para actividades docentes, investigadoras y experimentales. Torralbo recordó a sus predecesores como pregoneros vinculados a la UCO, reafirmando su compromiso de mantener esta relación que ha perdurado a lo largo de generaciones.
El alcalde de Montilla, Rafael Llamas, también tuvo palabras de agradecimiento hacia el rector por su intervención y su nombramiento como Capataz de Honor, resaltando la importancia de esta figura como embajador de Montilla, sus viñas y sus vinos. “Cuando bebemos de una copa de vino, estamos saboreando sabiduría, historia, dedicación, mimos, quizá algún instante de incertidumbre y también reconfortantes momentos de ilusión y de esperanza”, destacó Llamas, quien subrayó que la vendimia es parte fundamental de la identidad colectiva de Montilla.
Reconocimientos y celebración de la Fiesta de la Vendimia
El evento, organizado por el Ayuntamiento de Montilla junto con el Consejo Regulador de la DOP Montilla-Moriles y la Hermandad de la Virgen de las Viñas, también incluyó el nombramiento de Natalia Marín Cabanillas y José Antonio Marín García como Vendimiadores Mayores. El Consejo Regulador otorgó el título de Capataz de Campo a Manuel Peinado Luque, con más de cuatro décadas de dedicación en Bodegas Alvear, y el de Capataz de Bodega a Miguel Herrador Repiso, propietario de Bodegas Navarro, con más de 55 años de trayectoria en el sector. Asimismo, se recordó a Carmen Gracia Martín, una certificadora y auditora vinculada al panel de cata Montilla-Moriles, recientemente fallecida.
La 71.ª Fiesta de la Vendimia también contó con la participación de Almendralejo como ciudad invitada, con el objetivo de fomentar la colaboración entre ambos territorios en la promoción de sus vinos, así como en aspectos relacionados con la innovación y el enoturismo. Este evento no solo celebra la cosecha de la uva, sino que también se erige como un símbolo de la riqueza cultural y enológica de la región, destacando la importancia del vino en la identidad de Montilla.
