
HUELVA, 18 – El próximo jueves, 20 de febrero, se cierra el plazo para presentar propuestas que soliciten la concesión de subvenciones de la Fundación Biodiversidad, F.S.P. Estas ayudas están destinadas a promover actuaciones enfocadas en la renaturalización y restauración ecológica en los ámbitos agrario y forestal, con el objetivo de contribuir al desarrollo territorial sostenible en la zona de influencia del Espacio Natural de Doñana.
La Fundación Biodiversidad ha indicado en su cuenta de ‘X’ que esta iniciativa forma parte de una de las órdenes publicadas dentro del Marco de Actuaciones de Doñana, con un presupuesto total de 11,5 millones de euros para proyectos innovadores en agricultura, ganadería y el sector forestal. Las subvenciones oscilarán entre 300.000 y dos millones de euros, con el propósito de «fomentar la sostenibilidad y la diversificación».
Objetivos de las subvenciones
El objetivo principal de estas ayudas es «contribuir al restablecimiento del equilibrio natural de Doñana y a la compatibilización con el desarrollo sostenible del territorio». Las subvenciones se aplicarán en los municipios que forman parte del área de influencia del Espacio Natural de Doñana y la Reserva de la Biosfera, que incluye localidades como Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), Almonte, Bollullos Par del Condado, Bonares, Hinojos, Lucena del Puerto, Moguer, Palos de la Frontera y Rociana del Condado (Huelva), así como Aznalcázar, Isla Mayor, La Puebla del Río, Pilas y Villamanrique de la Condesa (Sevilla).
Podrán ser beneficiarios de estas ayudas tanto personas físicas que sean titulares de derechos reales sobre los terrenos objeto de la subvención, como aquellos que posean una explotación agraria o silvícola registrada. También se incluyen arrendatarios y personas jurídicas, tanto de derecho público como privado, que cumplan con los requisitos establecidos.
La importancia del Espacio Natural de Doñana
En la convocatoria de las subvenciones se destaca que Doñana es una de las zonas húmedas más relevantes de Europa y un ejemplo de ecosistema de alto valor natural en España, que proporciona importantes servicios a la población que depende de sus recursos. Su paisaje más característico es la marisma, una vasta llanura arcillosa que se inunda y deseca anualmente.
La singularidad de Doñana y su biodiversidad «única» han llevado a que esta área cuente con múltiples reconocimientos de protección a nivel mundial, incluyendo Parque Nacional, Humedal Ramsar, Reserva de la Biosfera, Patrimonio Mundial de la Unesco, Espacio Protegido Red Natura 2000 y Parque Natural. Recientemente, se han declarado cuatro Reservas Naturales Lacustres dentro del Espacio Natural de Doñana.
Desafíos ambientales y sostenibilidad
No obstante, Doñana también es un claro ejemplo de un ecosistema que ha sufrido considerablemente debido a la intensificación de las presiones antrópicas en su entorno, agravadas por el cambio climático. En los últimos 25 años, se ha observado un notable aumento en el uso agrícola en la periferia del Parque Nacional, lo que ha llevado a la sobreexplotación del acuífero de Doñana.
Como consecuencia, tres de las cinco masas de agua subterránea que conforman el acuífero de Doñana han sido clasificadas como «en mal estado» en el Plan Hidrológico de la Demarcación del Guadalquivir, y se encuentran en riesgo de no alcanzar un estado adecuado. Además, la calidad del agua se ha visto comprometida por una insuficiente depuración de los núcleos urbanos y la presencia de nutrientes en los cauces que desembocan en la marisma, así como por la agricultura intensiva, que ha generado niveles de nitratos superiores a lo recomendable y la presencia de plaguicidas dentro del Parque Nacional.