
SEVILLA, 18 – El presidente de la Diputación de Sevilla, Javier Fernández, ha presentado este martes, junto a las vicepresidentas Ana Isabel Jiménez y Cristina Los Arcos, la campaña de su institución con motivo del 28 de febrero, Día de Andalucía.
La campaña, titulada ‘Sevilla late en blanco y verde’, tiene como objetivo, según el presidente, «reivindicar el andalucismo y la bandera blanca y verde en todos y cada uno de los rincones de la provincia de Sevilla, abarcando los 106 pueblos que la componen».
Un acto simbólico en la Casa de la Provincia
La presentación se llevó a cabo en un lugar emblemático para el autogobierno de Andalucía: el despacho museo de la preautonomía, que la Diputación de Sevilla ha conservado en su estado original en la Casa de la Provincia. Este espacio fue utilizado por Plácido Fernández Viagas, quien desempeñó un papel crucial en el proceso que culminó con la autonomía andaluza, gracias a la implicación de la sociedad civil, los ayuntamientos y la mayoría de los partidos políticos.
Javier Fernández destacó que la intención de esta campaña es «reivindicar los valores que simbolizan las fechas del 4 de diciembre de 1977 y el 28 de febrero de 1980, las cuales representan, más allá de banderas y himnos, el concepto de justicia social y la necesidad de dialogar con todos los territorios de nuestro país de manera constructiva».
Andalucía en el contexto nacional
El presidente subrayó el orgullo de ser andaluz, afirmando que «nos sentimos parte de la nación y de España, sin pretender ser más ni menos que nadie». Fernández enfatizó que Andalucía no busca ser superior a las demás comunidades autónomas, pero tampoco desea ser inferior. «Queremos luchar desde nuestras oportunidades, reconociendo que estos 45 años desde el 28 de febrero de 1980 han representado un cambio significativo para Andalucía, impulsado por el esfuerzo de sus ciudadanos, quienes creyeron en su potencial como una gran comunidad dentro de España», añadió.
En su análisis sobre la autonomía andaluza, Fernández resaltó que «el 4D y el 28F son la historia de un triunfo del pueblo andaluz, que condujo a una comunidad plenamente integrada en España». En este contexto, mencionó la figura del presidente Rafael Escuredo, quien lideró aquel desafío y que, según el PSOE-SA, debería ser reconocido como «padre de la autonomía andaluza».
El papel de Sevilla en Andalucía
Fernández también reflexionó sobre el papel de Sevilla en Andalucía, afirmando que «Sevilla tiene un papel cualitativo y cuantitativo en la comunidad. Somos dos millones de habitantes de los ocho que conforman Andalucía». Además, destacó que Sevilla es fundamental para la autonomía, afirmando que «Sevilla es a Andalucía lo que Andalucía es a España». Este sentimiento de capitalidad se basa en el Estatuto y se sostiene con un profundo respeto hacia el resto de las provincias, con el objetivo de construir una tierra diversa y plural.
Respecto al papel de Andalucía en el contexto nacional, el presidente opinó que «Andalucía debe desempeñar un doble rol, evitando desigualdades a nivel nacional y actuando como un elemento cohesivo para España en términos de cohesión territorial y social». Fernández concluyó que los debates sobre singularidad representan oportunidades para avanzar en la construcción de un futuro mejor para la comunidad andaluza y para el país en su conjunto.