La Diócesis de Getafe expresa su apoyo en la investigación al obispo de Cádiz

GETAFE, 10

La Diócesis de Getafe ha respondido a una denuncia presentada ante el tribunal de la Rota de la Nunciatura apostólica en España, que involucra a Rafael Zornoza, obispo de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, en un posible caso de pederastia ocurrido durante su tiempo como sacerdote en la Diócesis madrileña. La Diócesis ha expresado su disposición a colaborar con los tribunales competentes en cualquier requerimiento que se presente.

Falta de Acusaciones Formales

A pesar de la gravedad de las acusaciones, la Diócesis ha señalado en una nota que, hasta la fecha, no ha recibido ninguna acusación formal relacionada con los hechos que han sido publicados. Esta declaración subraya la importancia de seguir los procedimientos adecuados en situaciones tan delicadas.

Además, la Diócesis ha reiterado su firme condena hacia cualquier tipo de abuso y ha reafirmado su compromiso en la lucha contra estos delitos, implementando todas las medidas necesarias para prevenir situaciones de riesgo.

Reacción del Obispado de Cádiz y Ceuta

Desde el Obispado de Cádiz y Ceuta se ha manifestado que las acusaciones son «muy graves y falsas». En respuesta a la situación, el obispo ha decidido suspender temporalmente su agenda para facilitar el esclarecimiento de los hechos. Esta medida busca garantizar que se lleve a cabo una investigación exhaustiva y transparente.

Según información publicada por El País, el Vaticano ha iniciado una investigación contra el obispo Zornoza, de 76 años, por presunta agresión sexual a un menor de manera continuada durante los años 90, cuando el prelado se desempeñaba como sacerdote en Getafe y dirigía el seminario de la diócesis.

LEER:  Inversión de diez millones para mejorar la carretera A-374 entre Algodonales y la Serranía de Ronda

Denuncia de la Víctima

La víctima, que ha decidido permanecer en el anonimato, envió una denuncia este verano al Dicasterio para la Doctrina de la Fe, solicitando medidas y relatando los hechos que, según su testimonio, se remontan a 1994 y ocurrieron cuando tenía entre 14 y 21 años.

Este caso ha suscitado una gran atención mediática y ha puesto de relieve la necesidad de abordar con seriedad y responsabilidad las denuncias de abuso dentro de la Iglesia.