lunes, septiembre 7

Luis Berges: La travesía hacia el centenario de un jiennense universal (Continuará…)

El próximo 17 de junio, Luis Berges Roldán, originario de Jaén y nacido en 1925, celebrará su centenario. Este destacado arquitecto y urbanista vive este hito con una memoria excepcional que le permite recordar su legado profesional. A lo largo de cuatro intensas décadas, su labor no solo contribuyó a la recuperación del valioso patrimonio monumental de la capital, sino que su influencia se extiende a pueblos y ciudades, dejando una herencia universal que merece ser destacada. El Diario JAÉN inicia hoy una serie dedicada a resaltar los principales trabajos de este ilustre jiennense, quien ha recorrido la vida con humildad y sin buscar protagonismo.

“Siento satisfacción de haber acertado. He tenido siempre suerte en mi trabajo”

El primer capítulo de esta serie se centra en la restauración del Castillo de la Mota en Alcalá la Real y la conocida Torre del Farol, dos auténticas joyas arquitectónicas que hoy brillan gracias a los planos que Berges trazó a mano, sin la ayuda de la digitalización que caracteriza el trabajo contemporáneo. Es un verdadero lujo observar las carpetas que albergan los dibujos de una rehabilitación que requirió años de esfuerzo, así como documentos con facturas originales de presupuestos en pesetas y esbozos de un futuro arquitectónico que él mismo ha elegido para ilustrar este reportaje. Entre 1970 y 1973, el arquitecto dedicó su talento a recuperar esta ciudadela, que sirvió de refugio para los habitantes de Alcalá durante la invasión francesa.

“El Hospital San Juan de Dios es la obra de la que más orgulloso me siento, pero soy consciente de que los Baños Árabes son los más conocidos, sobre todo por su singularidad y su grandeza”

Esta es solo una de las numerosas obras que salpican la provincia, ya que Luis Berges pudo haber elegido Madrid para desarrollar su carrera, pero decidió regresar a Jaén tras una formación excepcional en tiempos difíciles. Su vida no fue sencilla; aunque nació en una familia acomodada de arquitectos que dejaron su huella en Jaén, su historia dio un giro drástico cuando, a los catorce años, quedó huérfano de padre y, cuatro años después, de madre. Vivió los horrores de la Guerra Civil, una experiencia que lo marcó profundamente. Su padre, Luis Berges Martínez, fue un destacado arquitecto que no pudo ver el ensanche de su tierra, y su familia se desintegró tras la contienda. Obligado a mudarse a Madrid, encontró un trabajo de delineante que le permitió cumplir la promesa que se hizo a sí mismo tras la muerte de su padre. A pesar de las dificultades, logró terminar sus estudios en la Escuela Superior de Arquitectura y, aunque tenía su vida resuelta en la capital, no dudó en regresar a su tierra natal, una decisión de la que nunca se ha arrepentido.

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“El Hospital San Juan de Dios es la obra de la que más orgulloso me siento, pero soy consciente de que los Baños Árabes son los más conocidos, sobre todo por su singularidad y su grandeza”

Su primer gran proyecto de restauración fue el Museo Provincial, que se convirtió en su mejor carta de presentación para continuar con numerosas obras del patrimonio jiennense, desde iglesias hasta modestas viviendas. La creatividad de Luis Berges le permitió ganarse la confianza de representantes políticos de distintas épocas, quienes le encargaron rescatar del olvido auténticas joyas arquitectónicas. Su labor, realizada en equipo con un encargado, un oficial y un peón, consistió en restaurar edificios que se encontraban en ruinas. Aunque destaca el Hospital San Juan de Dios como una de sus mejores restauraciones, los Baños Árabes son indudablemente el proyecto más emblemático de su carrera. En 1984, la Diputación Provincial recibió el reconocimiento de Europa Nostra, un galardón que aún se puede ver incrustado entre las singulares paredes de este monumento.