Activación del Protocolo Andaluz de Coordinación
A partir de mañana, el Protocolo Andaluz de Coordinación frente a los Efectos de las Temperaturas Excesivas sobre la Salud 2026 se activará oficialmente, manteniéndose en vigor hasta el 30 de septiembre. Esta iniciativa tiene como propósito principal mitigar el impacto del calor extremo en la salud, con especial atención a los colectivos más vulnerables, como personas mayores y enfermos crónicos.
La puesta en marcha de este protocolo involucra la colaboración de varias consejerías, incluyendo Sanidad, Presidencia y Emergencias, Inclusión Social, y Desarrollo Educativo, entre otras. Se establece una estrategia que prioriza la anticipación, la prevención y la coordinación interinstitucional. A través de este enfoque integral, se espera optimizar la atención y los recursos disponibles para enfrentar los efectos nocivos de las altas temperaturas.
Niveles de alerta y grupos vulnerables
El protocolo contempla diferentes niveles de alerta que se activarán en función del riesgo asociado a las altas temperaturas. Estos niveles son cruciales para identificar a los grupos más vulnerables y poner en marcha mecanismos de seguimiento y atención específicos. Entre las poblaciones dianas se encuentran personas mayores de 65 años, enfermos crónicos, embarazadas, menores de cuatro años y personas con trastornos de la memoria.
Además, se reconoce que otros factores como la soledad, condiciones económicas desfavorables, y la exposición al calor por razones laborales o recreativas, pueden incrementar la vulnerabilidad de ciertos individuos. Esto incluye a quienes se encuentran en situaciones de exclusión social, donde el protocolo intensifica las actuaciones de seguimiento y atención a través de los recursos del sistema sanitario y social.
Recomendaciones y seguimiento durante el verano
Para garantizar la seguridad de la población durante los meses de verano, se han habilitado diversas plataformas informativas, incluidas aplicaciones móviles y sitios web, donde los ciudadanos pueden acceder a recomendaciones para hacer frente a las altas temperaturas. Entre los consejos más destacados se encuentra la importancia de evitar la exposición directa al sol durante las horas más calurosas del día, así como mantener una adecuada hidratación y consumir alimentos frescos como frutas y verduras.
Durante la temporada de 2025, el protocolo se activó por un total de 137 días, durante los cuales se registraron 3.973 avisos de niveles de riesgo. Se diagnosticaron 1.304 urgencias relacionadas con el calor, destacando un número significativo de casos de golpe de calor. El seguimiento de pacientes vulnerables también fue una prioridad, con más de 17,000 personas atendidas, lo que evidencia el compromiso de las autoridades sanitarias en la protección de la salud pública ante las adversidades climáticas.