
El impacto de la guerra en la vida de los refugiados
Las guerras obligan a las personas a abandonar sus hogares, desplazándose a cientos o miles de kilómetros en busca de seguridad. Este es el caso de Lelena Atelier, originaria de Kiev, la capital de Ucrania. Actualmente, se encuentra en una situación de refugio en Jaén, donde forma parte del Programa de Protección Internacional de Jaén Acoge, una iniciativa que ofrece alojamiento y apoyo a quienes han tenido que huir de su país debido a conflictos bélicos.
El programa cuenta con once pisos en su primera fase y una veintena en la segunda, etapa en la que las personas refugiadas comienzan a vivir de manera independiente. Este apoyo es crucial para aquellos que, como Lelena, enfrentan un nuevo comienzo lleno de desafíos, incluyendo la adaptación a un entorno desconocido y la búsqueda de oportunidades laborales.
Un nuevo comienzo en medio de la adversidad
Antes del estallido de la guerra, Lelena residía en la ciudad de Dnipró, donde había establecido una empresa de costura con un equipo de doce trabajadoras. Sin embargo, la escalada del conflicto la obligó a abandonar todo lo que había construido. Su principal motivación fue garantizar un futuro seguro para su hija menor, quien tiene una discapacidad, lejos de los peligros de los bombardeos.
Al salir de su hogar, Lelena tomó decisiones difíciles, llevando consigo solo lo esencial: sus dos máquinas de coser, marcadas con letras del alfabeto cirílico. Sabía que esas herramientas serían fundamentales para su reintegración laboral en un nuevo país, a pesar de la incertidumbre que enfrentaba.
Desafíos familiares y nuevos horizontes
La situación de Lelena es aún más compleja, ya que sus dos hijas mayores permanecen en Ucrania, lo que le genera una angustia constante. Una de ellas resultó herida durante los recientes bombardeos, lo que añade una carga emocional a su ya difícil situación. La distancia y la incertidumbre sobre el bienestar de sus seres queridos son retos que enfrenta diariamente.
Desde su llegada a España en 2022, Lelena ha recorrido varias ciudades, incluyendo Madrid y Barcelona, antes de establecerse en Jaén, donde espera permanecer hasta que sea posible regresar a su país. En esta ciudad, recibió el apoyo de Jaén Acoge, que la animó a abrir su propio negocio de costura en el centro de la capital. La inauguración de su taller fue un momento emotivo, simbolizando su valentía y el esfuerzo realizado para adaptarse a un nuevo entorno. Este evento fue celebrado junto a otros beneficiarios del Programa de Protección Internacional, quienes compartieron su alegría por el logro de Lelena.
El acto también contó con la presencia de varios representantes de Jaén Acoge, entre ellos Antonio Lombardo, quien destacó el compromiso de la organización para facilitar la integración de los refugiados en la sociedad jiennense. Lombardo enfatizó que “no solo somos andaluces quienes nacemos aquí”, sino que también quienes llegan de fuera forman parte de la comunidad. La concejala de Comercio del Ayuntamiento de Jaén, María Isabel Cano, también expresó su reconocimiento a la valentía de Lelena por apostar por el comercio local y convertirse en un ejemplo a seguir en tiempos difíciles.