
La empresa ha desarrollado un sistema de kits de paulownia de precisión que permite construir tablas de surf reales. Su propuesta está abierta a diseños de distintos shapers y al desarrollo de una red internacional de builders, instructores, talleres, escuelas y espacios que ofrezcan la experiencia.
Construir la tabla, no solo comprarla
Durante décadas, hacerse una tabla de surf ha sido territorio exclusivo de los shapers. WOODKIT.PRO ha construido un sistema para que más personas puedan construir: un kit de madera de paulownia cortado con precisión que permite, sin experiencia previa, montar una tabla real y funcional, elegida según su forma de surfear.
La propuesta no es un producto de bricolaje ni una tabla decorativa. Es un sistema técnico: la ingeniería estructural —la parte donde un aficionado fracasa— viene resuelta de fábrica, y el constructor conserva íntegramente la parte que da carácter a la tabla, el montaje, el conformado, el lijado y el acabado.
El resultado es una tabla de madera, un material que se repara, envejece bien y dura décadas, frente a la vida útil corta del poliuretano convencional. Y es también un objeto con propiedad: quien la construye conoce cada pieza que hay dentro.
Cómo funciona el sistema
Cada kit incluye la estructura interior completa, cortada por láser con una tolerancia de ±0,1 milímetros y con las piezas numeradas para el ensamblaje, láminas de paulownia para deck y bottom, railes macizos de longitud completa, bloques estructurales para nose, tail y quillas, guía técnica y soporte durante el proceso.

El kit no incluye resina ni fibra. Es una decisión deliberada: el acabado es la parte que cada constructor elige, y la empresa se concentra en garantizar lo que sí es crítico, que la geometría de la tabla sea exacta y repetible.
El catálogo supera el centenar de configuraciones organizadas en tres formatos —Short hasta 6’5″, Mid hasta 7’9″ y Long a partir de 8’0″—, de modo que el punto de partida no es una estructura estándar, sino la tabla que cada persona quiere realmente surfear: desde una fish retro hasta un longboard, un gun o un SUP.
Lo que no viene en la caja
El kit resuelve la geometría. Pero una tabla no es solo geometría: es orden de operaciones, decisiones tomadas en el momento correcto, saber en qué punto un error deja de tener marcha atrás. Cerrar un deck antes de tiempo, perder la curvatura durante el montaje o forzar un rail son fallos que no se corrigen después.
Ese conocimiento es el método, y es la parte que no se envía en una caja. Se transmite a través de personas que lo han ejecutado muchas veces y que han visto fallar a otros.
Construir una tabla y acompañar a otras personas durante el proceso requieren capacidades diferentes. WOODKIT.PRO plantea criterios comunes de calidad y ejecución para quienes organicen experiencias bajo su marca, respetando la identidad de cada profesional y la autoría de cada diseño.
Diseños de distintos shapers, un sistema común
WOODKIT.PRO está abierto a distintos shapers y builders que quieran construir modelos del catálogo o desarrollar sus propios diseños. Cada autor conserva la identidad y la autoría de sus shapes; WOODKIT.PRO aporta materiales, preparación de componentes e ingeniería estructural para convertirlos en kits preparados para construir.
El sistema permite compartir una base productiva sin imponer una única firma o escuela de diseño.

Una experiencia que las escuelas y talleres pueden incorporar
Junto al suministro de kits, materiales y servicios para shapers y builders, WOODKIT.PRO está desarrollando una red de nodos: talleres, escuelas de surf, clubes y alojamientos que incorporan a su programación workshops de construcción de tablas.
El formato de referencia son tres días con grupos de cinco o seis participantes. La empresa aporta el kit, el método y la validación del instructor; el espacio aporta la comunidad y la operación, y el ingreso se reparte entre las partes.
Para un negocio vinculado al surf en Andalucía, el atractivo es concreto. Es una actividad que no depende del estado del mar ni del calendario de agosto, con un ticket muy superior al de una clase de iniciación, capaz de generar ocupación en los meses en que estos negocios sufren. Y genera empleo cualificado que no es de temporada: un instructor validado es una figura estable.
También cambia el perfil del visitante. Quien viaja para construir su propia tabla se queda varios días, no consume el destino de forma pasiva y se marcha con un objeto fabricado allí. Es turismo experiencial en sentido literal.

Una red abierta en desarrollo
La futura red WOODKIT.PRO conectará builders, shapers, instructores y espacios asociados para facilitar la construcción de tablas de madera y organizar experiencias locales.

No estará vinculada a un único diseñador o escuela. Cada profesional podrá mantener su identidad y actividad, con criterios comunes de calidad y acompañamiento para las experiencias organizadas bajo WOODKIT.PRO.
Desde Cádiz, una red que no es local
Detrás de WOODKIT.PRO hay un recorrido largo con la paulownia: cultivo desde 2012 y suministro al sector del surf desde 2014. Esa trazabilidad —del árbol a la pieza cortada— es poco habitual en la industria.
La estructura de la empresa refleja lo que vende. La dirección está en Cádiz, la producción de los kits se realiza en España, el diseño y la validación de los shapes se llevan desde Brasil, y los kits se envían a Europa, Estados Unidos, Canadá y Latinoamérica. Un sistema pensado para ejecutarse en cualquier parte del mundo no puede depender de un único taller, y el suyo no lo hace.
Por eso Cádiz no funciona aquí como decorado ni como fábrica, sino como punto de partida: cultura de surf continua, tradición de oficio y una posición atlántica que conecta con los mercados donde ya está el producto. Lo que se define desde aquí no es un producto local, sino un estándar técnico exportable.
Y el objetivo se enuncia en una línea: más constructores y más tablas de madera en el agua.
DIRECCION: Av. Tío Pepe, 2, 11407 Jerez de la Frontera, Cádiz, España
