La ciudad de Granada se convierte en el escenario de una celebración cultural que evoca el pasado andalusí y su legado musical. En un esfuerzo por conmemorar el quinto centenario de la estancia del emperador Carlos V y la emperatriz Isabel de Portugal en la capital nazarí, se ha inaugurado la exposición ‘Zambras moriscas al emperador Carlos V. Instrumentos musicales de al-Andalus’. Esta muestra, que podrá ser visitada en el Corral del Carbón hasta octubre de 2026, es una colaboración entre el Festival Internacional de Música y Danza de Granada, la Biblioteca de Andalucía-Centro de Documentación Musical de Andalucía y la Fundación Pública Andaluza ‘El legado andalusí’.
La exposición busca rendir homenaje a las zambras moriscas que se ofrecieron a la corte imperial durante la visita de Carlos V e Isabel de Portugal en junio de 1526. Las zambras, que son manifestaciones musicales autóctonas del reino nazarí, han sido documentadas desde el siglo XIII y jugaron un papel fundamental en la vida social y cultural de la época. De hecho, el primer arzobispo del Reino de Granada, fray Hernando de Talavera, permitió la participación de grupos de zambreros en eventos significativos como la procesión del Corpus Christi, lo que resalta la importancia de esta tradición musical en la sociedad granadina.
Un recorrido por la tradición musical de al-Andalus
La exposición está coordinada por la Fundación ‘El legado andalusí’ y comisariada por el musicólogo Reynaldo Fernández Manzano, quien ha diseñado un recorrido visual y contemporáneo que invita a los visitantes a sumergirse en el universo sonoro andalusí y sus influencias a lo largo de los siglos. Uno de los principales atractivos de la muestra es la colección de instrumentos musicales de al-Andalus, que provienen del Centro de Documentación Musical de Andalucía, así como de los fondos de la Fundación ‘El legado andalusí’ y de la colección privada del comisario.
Entre los instrumentos que se exhiben, se encuentran piezas únicas que han sido reconstruidas a partir de representaciones iconográficas que datan de los siglos X al XIII. Estas recreaciones han sido realizadas por reconocidos maestros luthiers especializados en música medieval, como Carlos Paniagua. La atención a los detalles y la autenticidad de los instrumentos reflejan la riqueza de la tradición musical andalusí y su evolución a lo largo del tiempo.
Documentos históricos y colaboraciones artísticas
Además de los instrumentos, la exposición incluye documentos de gran relevancia histórica. Un ejemplo destacado es la Real Cédula de Isabel de Portugal, fechada en 1530, que fue dirigida al arzobispo de Granada en defensa de las zambras moriscas. Este documento ha sido cedido excepcionalmente por la Catedral de Granada. Otra pieza importante es el Cancionero de al-Haik, compilado en el siglo XVIII, considerado una de las fuentes más esenciales para el estudio de las nubas andalusíes, la forma musical más refinada de esta tradición.
La exposición también cuenta con la participación del proyecto de investigación Artografía, promovido por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, que ha aportado ilustraciones de artistas como Asunción Jódar, Ricardo Marín y Silvia Segarra. Asimismo, el maestro artesano granadino Jiménez Mariscal ha colaborado en la recreación de diversos silbatos de tradición andalusí que se conservan en museos andaluces.
Con esta iniciativa, las instituciones organizadoras no solo pretenden mostrar un patrimonio musical excepcional, sino también invitar al público a redescubrir y valorar una parte vital de la memoria cultural que continúa influyendo en el arte y la música contemporánea.