Luis Berges y la recuperación de los Baños Árabes de Segura de la Sierra (Continuará…)

En un momento de intensa actividad arquitectónica, Luis Berges Roldán recibió una llamada del entonces alcalde de Segura de la Sierra, Martín Ojeda Ríos, quien tenía la firme intención de recuperar parte de un patrimonio monumental e histórico que se había perdido, en gran medida, por la falta de conocimiento. A tres meses de cumplir 100 años, el arquitecto jiennense recuerda vívidamente su primera visita a este municipio de la Sierra de Segura, donde llegó en un Seat 600 que se quedó atascado por la nieve. Este temporal lo obligó a continuar a pie y a pasar la noche en un lugar ajeno. Su objetivo principal era rescatar los Baños Árabes, que estaban prácticamente enterrados bajo una vivienda de un vecino que, generosamente, cedió el espacio a cambio de una reforma gratuita de su casa. Luis Berges no solo actuó como arquitecto, sino también como negociador. “En esos años había mucho amor por los pueblos”, rememora.

“Recuerdo que me llamó el alcalde, Martín Ojeda Ríos, para invitarme a recuperar el patrimonio de su pueblo. Fui en mi Seat 600 y me pilló una nevada que me obligó a andar más durante más de dos kilómetros”

La primera fase del proyecto, que tuvo un coste de 100.000 pesetas y fue encargado por la Dirección General de Bellas Artes del Ministerio de Educación y Ciencia, consistió en la adquisición del edificio por parte del Ayuntamiento. Las obras incluyeron la demolición de elementos ajenos al Baño, la excavación del subsuelo de sus tres salas y el hallazgo de fragmentos de primitivos fustes. En una segunda fase, aprobada por orden ministerial el 18 de abril de 1972 y con un coste de 1.010.504 pesetas, se reconstruyeron los atajos en ambos extremos de cada sala utilizando los restos existentes en dos de ellas. En la casa contigua, los trabajadores encontraron una tina, cubierta con bóveda de medio cañón, y cerca de ella, la embocadura de la caldera.

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“El baño era la última casa del final de una calle en la que terminaba la población y, como siempre, había alguien que había construido una casa y se había apoderado de él. Le dije al alcalde que si había forma de recuperar aquello para hacer una restauración completa. Estuvimos hablando los tres y el propietario cedió el espacio generosamente”

En esta séptima parada del recorrido por las principales obras de Luis Berges, se encuentran los Baños Árabes de Segura de la Sierra, ubicados en la calle de la Iglesia y la calle Caballeros Santiaguistas. Este monumento, que consta de tres naves longitudinales correspondientes a las salas fría, templada y caliente, presenta espacios delimitados por arcos de herradura y bóvedas de cañón con claraboyas. La falta de elementos originales dificulta su datación, aunque algunos hallazgos sugieren que fueron construidos en los siglos XI y XII, coincidiendo con un periodo de esplendor para la población. Junto con los de la capital, son de los pocos que se conservan en la provincia. En aquellos tiempos, la gente sentía un profundo cariño por sus pueblos; para el alcalde, su municipio era un paraíso, y el amor por el lugar de nacimiento era algo mágico. “Pude hacer una restauración completa del baño y se quedó para siempre”, subraya Luis Berges, cuyo legado es incalculable.

Mesa de trabajo

En una carpeta con gomas en los extremos, Luis Berges conserva el proyecto de restauración de la iglesia parroquial La Inmaculada de Huelma, uno de los ejemplos más destacados de la arquitectura religiosa del siglo XVI en la provincia. Cada detalle está meticulosamente documentado, desde la limpieza de las tejas hasta la colocación de plásticos en los lienzos, con un presupuesto total de 3.973.307,78 euros, que hoy equivaldrían a poco menos de 24.000 euros. “Es una iglesia elegantísima, resuelta con el estilo corintio. Entrar en aquel monumento me producía la misma emoción de silencio, esbeltez y elegancia que cuando entro en la Catedral”, expresa Berges.

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