
HUELVA, 3
Izquierda Unida en Huelva (IU) ha declarado su apoyo y participación en la concentración organizada por la ‘Plataforma San Juan Respira’, que se llevará a cabo este martes, 4 de noviembre, a las 18:45 horas en la Plaza de la Iglesia de San Juan del Puerto. La movilización se enmarca bajo el lema ‘No al metanol. No al amoníaco’.
Según ha indicado la formación en un comunicado, esta movilización surge como respuesta a la creciente inquietud vecinal frente al proyecto de instalación de una planta de amoníaco. La plataforma y diversos colectivos sociales advierten que dicho proyecto podría tener un impacto negativo sobre la salud, el medio ambiente y la calidad de vida en los municipios de San Juan del Puerto y Trigueros.
Preocupación por la salud pública
El coordinador provincial de IU Huelva, Marcos Toti, ha expresado el respaldo de la organización a la convocatoria, afirmando que comparten la preocupación de los vecinos. «Un proyecto de estas características, debido a su peligrosidad intrínseca y a la magnitud de los riesgos asociados al almacenamiento, transporte y posibles emisiones, exige máximas garantías y transparencia. En la actualidad, esas garantías no existen y la prioridad debe ser la salud pública y la protección del territorio», ha declarado.
Toti ha exigido «un proceso de información y participación real, con acceso a los estudios técnicos completos, evaluaciones independientes y un análisis riguroso de alternativas». Además, ha señalado que «no se puede pedir confianza a ciegas cuando hablamos de sustancias peligrosas y de un entorno donde ya se acumulan presiones industriales». En este sentido, ha instado a las administraciones a frenar este proyecto y abrir un diálogo serio con la ciudadanía antes de tomar decisiones irreversibles.
Impacto ambiental y social
Izquierda Unida ha subrayado que la ubicación propuesta y la logística asociada al futuro complejo «podrían incrementar el tráfico pesado, el riesgo de accidentes y el estrés ambiental en dos términos municipales ya muy condicionados». Asimismo, han recordado que la normativa «obliga a aplicar el principio de precaución cuando existan dudas razonables sobre los impactos». La formación invita a «toda la ciudadanía» a «secundar la concentración y a adherirse a la Plataforma San Juan Respira».
IU ya ha presentado alegaciones al proyecto, considerando que la planta ocuparía más de 277 hectáreas de suelo rústico agrícola tradicional, afectando de forma directa a hábitats de aves esteparias protegidas como avutardas, sisones y el aguilucho cenizo. «La planta no solo destruye paisaje, sino que liquida un modelo económico sostenible y ligado a la tierra», ha señalado la formación.
Cuestionamientos sobre la viabilidad del proyecto
En el escrito también se alerta sobre el uso previsto de agua del embalse del Sancho, «cuyas aguas están contaminadas por drenajes ácidos procedentes de actividad minera y presentan altos niveles de metales pesados». La organización cuestiona la viabilidad técnica del proyecto en esas condiciones y subraya «la ausencia de una evaluación seria sobre los costes reales de depuración».
Otro de los puntos «críticos» que recoge el documento es «la alta concentración de instalaciones energéticas en el entorno inmediato», con «más de 40 infraestructuras de este tipo en un radio de 10 kilómetros». «Esto supone una hiperinflación inadmisible de proyectos industriales en zonas rurales, que viene agravada por la falta de planificación ordenada por parte de la Junta de Andalucía», concluye IU.